La violencia ha tomado las calles de Belfast, la capital de Irlanda del Norte, durante la noche. Hombres encapuchados han quemado varias casas y numerosos vehículos en medio de la indignación por un ataque con cuchillo en el que el principal sospechoso es un ciudadano sudanés que ha dejado a la víctima, otro hombre, en estado crítico. La agresión fue grabada en vídeo y ha llevado a que figuras populares en la ultraderecha, como Elon Musk o Tommy Robinson, hayan hecho llamamientos en redes a los británicos para que salgan a las calles a protestar. Cientos de manifestantes han atacado también a la policía e imágenes de la BBC han mostrado cómo varios agentes ayudaban a una familia a salir de su casa en llamas. Los violentos portaban botellas y ladrillos y, entre gritos de "extranjeros fuera" han prendido también fuego a contenedores, tumbado puertas de viviendas a patadas y roto ventanas. Autobuses y coches de policía también han ardido. Vehículos arden en medio de las protestas en la calle Lendrick Street en Belfast. (Europa Press/PA Wire/DPA) Los principales líderes políticos de Irlanda del Norte han llamado a la calma y su primera ministra, Michelle O’Neill, ha declarado en un comunicado que "no hay excusa ni justificación para estos ataques de esta noche". O’Neill ha calificado de "acto de cobardía repugnante" las escenas de "grupos de hombres enmascarados que incendian hogares de familias". El subjefe de la Policía, Ryan Henderson, ha apelado a la calma y ha pedido a "todas las voces de influencia" que insten a parar la violencia. "Hacemos un llamamiento a todos para que mantengan la calma, actúen con responsabilidad y eviten cualquier actividad que pueda poner en riesgo su propia seguridad o la de los demás". La violencia ha tomado las calles de Belfast, la capital de Irlanda del Norte, durante la noche. Hombres encapuchados han quemado varias casas y numerosos vehículos en medio de la indignación por un ataque con cuchillo en el que el principal sospechoso es un ciudadano sudanés que ha dejado a la víctima, otro hombre, en estado crítico.