Cáritas denuncia ante León XIV la impotencia de no poder llegar a todas las personas que “les necesitan”

Dice León XIV que le gusta el fútbol, pero confiesa que juega a tenis. Dice el Papa que el deporte sirve para crecer sanos en cuerpo, mente y alma, y que nos recuerda que “la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino para recorrer juntos. Quien no sepa pasar la pelota, aunque tenga talento, probablemente va a perder”. Así se lo ha contado el Pontífice a Renzo, un niño de seis que años que le ha hecho llegar una batería de preguntas en una carta en forma de documental. El niño, en primera fila, escuchaba atento. La carta, en pantalla, se cuela en el buzón con sello de Nino Bravo y llega a la parroquia. Y Renzo le ha leído la carta, con todas las cuestiones. La escena se ha desarrollado este miércoles en el corazón del Raval, en la parroquia de Sant Agustí, una iglesia humilde “en la que nadie piensa” en palabras de su rector, el tanzano Faustin John Mlielwa, agustino como León XIV, pero que hoy ha sido la elegida para una visita.

Renzo: ¿De pequeño querías ser Papa?

León XIV: “Creo que no. Yo creo que nunca lo pensé. Pero sí puedo decirte algo: desde pequeño sentí el deseo de entregar mi vida a Dios. Y que este camino pasaba por el orden de Sant Agustín. Mas importante es preguntarse si se quiere ser amigo de Jesús”.