NoticiaTres de cada diez pesos de los hogares ya se destinan al pago de créditos formales, advierte informe del Banco de la RepúblicaEn los primeros meses de 2026 se registró un endurecimiento de las condiciones de crédito por parte de las entidades financieras, acompañado de un menor dinamismo en los desembolsos. Foto: iStockPERIODISTA ECONÓMICO10.06.2026 10:06 Actualizado: 10.06.2026 10:06

Las familias colombianas aterrizaron en 2026 con menos espacio en sus presupuestos para enfrentar imprevistos. Aunque el crédito sigue creciendo y la capacidad de pago de los hogares todavía se mantiene en niveles manejables, cada vez una mayor parte de sus ingresos está comprometida en el pago de deudas, mientras el ahorro continúa reduciéndose.Esa es una de las principales conclusiones del Reporte de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2026 presentado por el Banco de la República, en el que identifica un aumento gradual del endeudamiento de los hogares y advierte que el riesgo de crédito vuelve a aparecer como un punto de atención para las autoridades económicas. LEA TAMBIÉN La señal más visible está en la llamada carga financiera, indicador que mide qué porcentaje de los ingresos de las familias se destina al pago de créditos, incluidos capital e intereses. Según el Banco, ese indicador se ha mantenido por debajo del 30 por ciento durante la mayor parte de los últimos cinco años, pero desde comienzos de 2025 dejó de caer y empezó a registrar aumentos graduales.Lo anterior significa que por cada 100 pesos que ingresan a los hogares colombianos, cerca de 30 ya están comprometidos en el pago de obligaciones financieras."Pese a que la carga financiera de los hogares permanece relativamente estable, desde enero de 2025 comenzó a mostrar ligeros aumentos", señala el Banco de la República en el informe.La advertencia resulta especialmente relevante porque coincide con una reducción del ahorro de las familias. El Banco encontró que el ahorro bruto de los hogares siguió disminuyendo en 2025, debido a que el consumo creció a un ritmo superior al de los ingresos.Por cada $ 100 que ingresan a los hogares, cerca de 30 están comprometidos al pago de deudas. Foto:iStock"Un crecimiento del gasto de consumo de los hogares superior al del ingreso limita la recuperación del ahorro y reduce el colchón de liquidez de los hogares para enfrentar choques a su ingreso", advierte el documento.En otras palabras, los hogares cuentan con menos recursos disponibles para afrontar una eventual pérdida de empleo, una reducción de ingresos o un aumento adicional en el costo del crédito.El informe también muestra que la relación entre deuda e ingreso de los hogares volvió a aumentar. La cartera de las familias alcanzó los 384,1 billones de pesos al cierre de 2025, con un crecimiento real anual de 3,2 por ciento, mientras que el indicador de deuda frente al ingreso disponible revirtió parcialmente la tendencia descendente que traía desde 2021. LEA TAMBIÉN Nuevos créditosA diciembre de 2025, la deuda total de los hogares equivalía al 24,8 por ciento de su ingreso disponible. En consumo la relación alcanzó 13,9 por ciento y en vivienda 8,2 por ciento.Sin embargo, quizá la señal más reveladora aparece entre quienes están tomando créditos nuevos.El Banco de la República encontró que la carga financiera de los deudores que acceden a nuevas obligaciones viene aumentando desde finales de 2024 y se mantiene por encima de la observada para el conjunto de hogares.Esto significa que los colombianos que hoy están adquiriendo nuevos préstamos están entrando al sistema financiero con una mayor proporción de sus ingresos comprometida en el pago de deudas que la que registra el promedio de las familias.Nuevas alzas en el costo del crédito podrían seguir presionando la capacidad de pago de los hogares. Foto:iStockPara el Banco, este comportamiento merece seguimiento porque se produce en un contexto de tasas de interés elevadas —en promedio 18 por ciento efectiva anual—, inflación todavía por encima de la meta (5,84 por ciento en mayo) y condiciones financieras más restrictivas. Bajo ese escenario, nuevos incrementos en el costo del crédito podrían seguir presionando la capacidad de pago de los hogares.Por ahora, los indicadores de mora continúan mostrando un panorama relativamente favorable. La cartera vencida de los hogares sigue disminuyendo y los niveles de incumplimiento permanecen por debajo de los promedios observados en los últimos cinco años.No obstante, en los primeros meses de 2026 el Banco detectó ligeros aumentos en la morosidad de productos como libre inversión, libranzas, tarjetas de crédito y créditos para vehículos, señales que considera todavía incipientes pero que ameritan vigilancia. LEA TAMBIÉN Sector sólidoAun con estas alertas, el mensaje del Banco de la República es que el sistema financiero colombiano continúa siendo sólido. Los indicadores de liquidez y solvencia permanecen por encima de los mínimos regulatorios y las pruebas de estrés muestran que las entidades cuentan con capacidad suficiente para absorber escenarios adversos.A pesar de que el crédito sigue creciendo, el Emisor considera que las entidades financieras han comenzado a actuar con mayor cautela.El reporte señala que en los primeros meses de 2026 se registró un endurecimiento de las condiciones de crédito, acompañado de un menor dinamismo en los desembolsos y una menor percepción de demanda. Detrás de esa mayor cautela aparecen varios factores que preocupan a las entidades financieras, como la inflación que sigue por encima de la meta del Banco de la República, tasas de interés más elevadas, mayores riesgos fiscales y un incremento gradual del endeudamiento de los hogares frente a sus ingresos. 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