La ausencia de España, Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia en Eurovisión, a modo de protesta por la presencia de Israel en el certamen, y el debate interno que viven los eurofans del resto de países, ha provocado una profunda caída de audiencia. La final de la edición de 2026 ha logrado 131 millones de espectadores a nivel global, según datos de la organizadora del evento, la Unión Europea de Radiodifusión (UER). Son 35 millones menos que el año anterior.La 70º edición del concurso, celebrado el pasado mes de mayo en Viena, contó con su cifra más baja de participantes desde 2004. Tan solo 35 países compitieron, lo que se tradujo en menos televisiones públicas emitiendo su final y, por tanto, una menor relevancia y alcance internacional que ya se notó en el número de reproducciones de YouTube y de Spotify.Muchos de los países que sí lo emitieron experimentaron bajadas de audiencia con respecto a años anteriores, como es el caso de dos de los grandes mercados televisivos: Reino Unido (3,7 millones menos que en 2025) y Francia (3,3 millones menos).“La audiencia sigue siendo sólida en un panorama mediático competitivo, una vez tenidos en cuenta los espectadores de los cinco miembros de la UER que decidieron no participar este año”, valoró la organización, que también destaca lo joven que es esa audiencia, en un intento de salvar los muebles.Quien sí ha logrado cierto éxito es la búlgara Dara, ganadora del festival con el tema Bangaranga, que se ha colado en el número uno de las listas de éxitos de países como Alemania, Austria, Suecia y Lituania, además de la propia Bulgaria.