Eurovisión se resiente en su edición más polémica. Tras varias semanas de espera, la Unión Europea de Radiodifusión ha hecho públicos los datos de audiencia que registró la gala final del pasado 16 de mayo, que se celebró en Viena y estuvo marcada por la ausencia de varios países (entre ellos España) en protesta por la participación de Israel. Según la UER, la ceremonia fue vista por 131 millones de espectadores, 35 millones menos que en la edición de 2025.

El pasado año, la audiencia fue de 166 millones de espectadores en los 37 países participantes, mientras que en 2026 las mediciones se realizaron en 35 mercados televisivos, excluyendo algunos de pequeño tamaño sin datos de audiencia, según puntualiza la UER.

Al boicot de RTVE, que tampoco emitió el festival, se unieron Países Bajos, Islandia, Irlanda y Eslovenia, mientras que en esta edición regresaron Moldavia, Rumanía y Bulgaria, esta última ganadora con la canción Bangaranga, de la artista Dara.

También se registró un descenso en la cuota media de audiencia, que fue del 42.62%, cinco puntos porcentuales menos que el pasado año, aunque UER destaca que sigue siendo más del doble de la media habitual para los canales que emiten el certamen.