La extensión del conflicto en Oriente Medio iniciado en el mes de febrero está llevando a los principales centros de estudios económicos a recalcular sus previsiones a corto y medio plazo, para incorporar los efectos aún inciertos de la guerra iniciada en Irán. BBVA Research, según se refleja en su último informe sobre la Situación de España, mantiene su previsión de crecimiento para 2026 en el 2,4% y traslada el grueso del impacto a 2027, año para el que corrige su previsión en tres décimas a la baja (2,1%).La estimación para este año coincide con la arrojada por la Comisión Europea para España hace apenas unos días y supera en dos décimas el 2,2% anunciado por el Gobierno, que tiene previsto llevar al próximo Consejo de Ministros el nuevo cuadro macroeconómico sobre el que basará el borrador de los Presupuestos Generales. Los economistas de BBVA Research constatan la "resiliencia de la economía española" en este contexto de incertidumbre y crecimiento de los precios, y basan su previsión en el desempeño de la actividad económica y empleo, aunque advierten que se dará una caída en las exportaciones de bienes del 1,2%, pese al tirón de los servicios.

"El impacto de los precios de la energía sobre la economía española se producirá a través de distintos canales de transmisión que afectan, principalmente a las exportaciones de bienes y a la inversión" explican los economistas que calculan que este shock en la oferta podría restar entre medio punto y una décima al PIB español entre 2026 y 2027 e impulsar la inflación en más de un punto para este año y seis décimas a lo largo del próximo ejercicio, según sus estimaciones. Un impacto que restaría competitividad a los productores nacionales, sobre todo en el ámbito de las manufacturas o la agricultura (por el encarecimiento de los fertilizantes), lo que junto a un menor crecimiento de los países del entorno, deterioraría las exportaciones.