Desde primera hora de la mañana, Miguel Hurtado y otras víctimas de abusos a menores en la Iglesia se han concentrado en las inmediaciones de Montserrat. Querían denunciar el “acto de violencia institucional que supone la visita del Papa a la zona cero de la pederastia clerical catalana”.
Hurtado, primer denunciante de abusos sexuales en la abadía, ha calificado de “absoluto despropósito” la llegada del Papa. “Se ha atrevido a ir al lugar del crimen sin hablar con las víctimas del delito y reparar el daño causado”, ha lamentado el también portavoz de la asociación Reparación Integral Ya.
Hurtado ha atendido a los medios desde la abadía y ha anunciado que ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para dar a conocer el caso y reclamar la reparación de las víctimas. Asimismo, pide la creación de un monumento de homenaje permanente a las víctimas en el monasterio.
“Entiendo que Montserrat es una institución milenaria y que la Moreneta es la patrona de Catalunya, pero Montserrat es también el lugar del crimen donde el hermano Andreu Soler abusó de 12 niños durante 30 años con el conocimiento de tres abades que no lo denunciaron a la policía”, ha lamentado Hurtado, quien hace meses escribió una carta al Pontífice para que no visitara Montserrat.












