Actualizado a las 11:55h.

La histórica rivalidad entre Madrid y Barcelona trasciende el deporte para extenderse a la economía, la cultura, la política y la atracción de talento. Las dos mayores ciudades de España compiten desde hace décadas por liderar distintos ámbitos de la vida nacional.

Su comparación es, por tanto, casi inevitable. Y ya no entre los españoles o los propios madrileños y barceloneses, sino entre quienes llegan de fuera. Porque las diferencias entre ambas urbes son muy notables y sorprenden a quienes las descubren.

«Es muy loco que cada vez que vengo a Madrid me doy cuenta de que tiene una energía completamente diferente a la de Barcelona», manifiesta en sus redes sociales Agustín, un argentino que lleva dos años viviendo en nuestro país.

Madrid y Barcelona: corporativismo frente a creatividad