“La capacidad actual del vertedero está a punto de llenarse”. Esta frase es una de las justificaciones con las que se plantea el proyecto de ampliación del vertedero de Las Dehesas, el lugar al que Madrid arroja la mayor parte de su basura, ubicado en el Parque Tecnológico de Valdemingómez. Lo hará con dos nuevas zonas para acumular residuos no peligrosos, debido a que su volumen está cerca de colmatar las siete celdas diseñadas en el año 1997, cuando se puso en marcha este espacio. Los espacios propuestos por la concesionaria del Ayuntamiento de Madrid son unas nuevas celdas numeradas como 8 y 9, que estarán situadas al sur de las actuales instalaciones, en el entorno del Parque Regional del Sureste.

“El emplazamiento seleccionado es la última reserva disponible de suelo libre en el interior de la parcela que se encuentra en contacto con las celdas existentes”, apunta el proyecto, que ya tiene luz verde de la Comunidad de Madrid en su parte ambiental, documentación a la que ha tenido acceso este periódico y que acaba de salir a información pública.

La concesionaria de estas instalaciones municipales elige la ampliación del vertedero como la opción “más sostenible”, ya que de esta forma “se retrasa la necesidad de buscar un nuevo emplazamiento, que implicaría impactos ambientales y económicos mayores”. Con los dos nuevos vertederos, la vida útil de esta parte de Valdemingómez aumentaría en 7,4 años, según los cálculos del informe.