Explicativo Exclusivo suscriptores El Departamento de Justicia anunció 17 acciones judiciales a personas acusadas de fraude ocultamiento de información o falsas declaraciones.collage asilo trump Foto: IA / EFE / EL TIEMPO09.06.2026 22:30 Actualizado: 09.06.2026 22:30
La campaña del gobierno de Donald Trump para retirar la ciudadanía estadounidense a inmigrantes naturalizados sumó esta semana otros dos nombres colombianos.El Departamento de Justicia anunció este lunes una nueva ronda de 17 acciones judiciales para desnaturalizar a ciudadanos acusados de haber obtenido ese beneficio mediante fraude, ocultamiento de información o falsas declaraciones. LEA TAMBIÉN Entre ellos figuran la empresaria Andrea Marroquín, heredera de la fortuna de un narcotraficante colombiano, y Fernando Cristancho, un sacerdote católico condenado por abuso sexual de menores.Los dos casos se suman a otros dos colombianos incluidos en una primera lista de 12 personas anunciada por el gobierno el mes pasado, elevando a cuatro el número de nacionales del país identificados públicamente en esta nueva ofensiva impulsada por la administración Trump.EE. UU. busca aumentar los procesos para retirar ciudadanías. Foto:CanvaLa colombiana con nexos con el narcotráficoEl caso más llamativo de la nueva ronda es el de Andrea Marroquín, una colombiana de 44 años que, según el Departamento de Justicia, es hija de un importante narcotraficante colombiano y heredó parte de su fortuna tras la muerte de este.De acuerdo con la demanda presentada por el gobierno, Marroquín obtuvo la residencia permanente en Estados Unidos ocultando que mantenía un matrimonio bígamo con un ciudadano estadounidense.Posteriormente, entre 2003 y 2011, habría participado en una conspiración para cometer fraude bancario, fraude electrónico y lavado de dinero utilizando recursos provenientes de la fortuna heredada de su padre para financiar operaciones inmobiliarias fraudulentas en Miami.Las autoridades sostienen que, al obtener la ciudadanía estadounidense en 2009, ocultó deliberadamente esas actividades delictivas y mintió a los funcionarios migratorios.Por esa razón, el gobierno presentó cuatro cargos distintos para intentar revocar su ciudadanía, entre ellos haber realizado declaraciones falsas durante el proceso migratorio y no haber cumplido con el requisito legal de demostrar buen carácter moral.El presidente de EE. UU., Donald Trump. Foto:KENT NISHIMURA / AFP¿Existe alguna relación con Pablo Escobar?Aunque el apellido Marroquín ha generado algunas especulaciones, los documentos judiciales no establecen ninguna relación con la familia de Pablo Escobar.La confusión surge porque, tras la muerte del capo en 1993, sus hijos adoptaron nuevas identidades en Argentina y su hijo Juan Pablo Escobar pasó a llamarse Sebastián Marroquín. LEA TAMBIÉN Sin embargo, los documentos oficiales del caso identifican al padre de Andrea como Edgar Marroquín, descrito por las autoridades federales como un importante narcotraficante colombiano cuya fortuna terminó financiando parte de las actividades por las que ella fue posteriormente investigada.Víctor Manuel Rocha es otro de los colombianos procesados. Foto:AFPEl segundo colombiano en la mira de EE. UU.El segundo colombiano incluido en esta nueva ronda es Fernando Cristancho, de 69 años, un sacerdote católico que ingresó a EE.UU. como trabajador religioso y posteriormente obtuvo la ciudadanía estadounidense.Según el Departamento de Justicia, Cristancho utilizó su posición dentro de la Iglesia para acercarse a menores de edad y abusó sexualmente de una feligresa entre los 11 y los 13 años. Las autoridades afirman, además, que admitió haber cometido conductas similares con otras víctimas menores.Cristancho terminó declarándose culpable de un cargo federal de coerción y seducción de un menor, delito por el que fue condenado a 22 años de prisión.La nueva demanda sostiene que ocultó esos abusos mientras tramitaba su ciudadanía y que, por tanto, obtuvo la naturalización de manera ilegal al omitir hechos materiales y no cumplir con el requisito de buen carácter moral exigido por la ley.Sube a 4 la lista de colombianos que Trump busca desnaturalizarLos dos casos anunciados esta semana se suman a otros dos colombianos incluidos en la primera ronda de desnaturalizaciones divulgada por el Departamento de Justicia en mayo.Uno de ellos fue Víctor Manuel Rocha, de 75 años, exembajador estadounidense nacido en Colombia y una de las figuras más conocidas de la diplomacia estadounidense en América Latina.Rocha se declaró culpable el año pasado de actuar durante décadas como agente clandestino del gobierno cubano. Según el Departamento de Justicia, comenzó sus actividades de espionaje en 1973, cinco años antes de naturalizarse como ciudadano estadounidense en 1978, y ocultó esa información durante su proceso migratorio. LEA TAMBIÉN El otro es Óscar Alberto Peláez, un sacerdote católico colombiano acusado de haber obtenido la ciudadanía mientras ocultaba abusos sexuales contra un menor.De acuerdo con las autoridades, Peláez abusó repetidamente de la víctima entre 1998 y 2000 y posteriormente fue condenado por dichos hechos.Estados Unidos recrudeció su política migratoria. Foto:InternacionalAunque la ley permite retirar la ciudadanía obtenida mediante fraude, históricamente las desnaturalizaciones han sido poco frecuentes y, en promedio, no han superado los 20 casos al año.Sin embargo, la administración Trump ha convertido esta herramienta en una prioridad y ha ordenado a las agencias migratorias que identifiquen activamente posibles expedientes.De hecho, entre las dos primeras rondas anunciadas por el Departamento de Justicia ya se acumulan 29 casos públicos de desnaturalización.El impulso responde a una meta mucho más ambiciosa. De acuerdo con documentos internos divulgados este año, la administración Trump ha pedido al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ubicar y remitir hasta 200 posibles casos de desnaturalización por mes para su evaluación por parte del Departamento de Justicia.Trump pisa el acelerador de la desnaturalizaciónDe mantenerse ese ritmo, el número de expedientes podría aumentar significativamente en los próximos meses.El gobierno sostiene que la iniciativa busca proteger la integridad del sistema migratorio y garantizar que quienes obtuvieron la ciudadanía mediante engaños no puedan conservarla.Sus críticos, por el contrario, advierten que la expansión de estos procesos podría crear una categoría de ciudadanos más vulnerable que otra, pues únicamente los naturalizados pueden ser objeto de desnaturalización. LEA TAMBIÉN Por ahora, ninguno de los dos colombianos incluidos en la nueva lista no ha perdido oficialmente su ciudadanía.Lo que existe son demandas civiles presentadas por el gobierno federal. La decisión final corresponderá a jueces federales que deberán determinar si efectivamente obtuvieron la naturalización mediante fraude, ocultamiento de información o declaraciones falsas.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO - Washington Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










