Los profesionales del sector del arte han hecho público este martes por la tarde un comunicado en que denuncian el concurso público para la dirección del Macba porque consideran que las bases “no garantizan las mínimas condiciones exigibles de transparencia y libre concurrencia”. Firmado por la Asociación Catalana de Crítica de Arte (ACCA), la Asociación de Professionales de la Gestión Cultural de Catalunya (APGCC), la PAAC y con el apoyo del Comité de Empresa del Macba, muestran su “oposición a las bases del concurso” justo un día antes de que el Patronato del museo apruebe el nombre del nuevo director y el mismo día en que se han celebrado las entrevistas a los candidatos finales. El concurso se abrió el pasado 9 de marzo después del anuncio de la salida de Elvira Dyangani Ose, que terminó a finales de abril.Después de analizar las bases del concurso con el Código de Buenas Prácticas para Concursos de Dirección, un documento consensuado por el conjunto del sector y con la adhesión de once asociaciones profesionales, y de haber hablado con el Comité de empresa del museo, los firmantes solicitaron una reunión con el representante de la comisión de valoración, Eduard Vicente, gerente del Macba, con el objetivo de alertarle de las graves deficiencias detectadas en la convocatoria y de exigir explicaciones por “algunos puntos inadmisibles en un concurso de dirección de un museo con la proyección y el posicionamiento internacional del Macba”. Asimismo, comunican que sus demandas no fueron atendidas como esperaban. Entre las carencias, citan la inexistencia en la comisión de valoración de un miembro internacional como jurado independiente, algo que consideran “imprescindible”. Además, afirman que los miembros designados no acreditan una experiencia contrastada en dirección de museos, lo que pone en cuestión que sean “capaces de valorar las áreas de conocimiento y gestión”. Además, los tres miembros son o han sido vocales del Consejo General del Macba, hecho que cuestiona su independencia. “Esta carencia de independencia queda aún más evidenciada por el hecho de que el jurado se define como asistente y tiene voz pero no voto”, alertan. Los denunciantes también apuntan que llama la atención que no sea exigido un nivel alto de inglés para una dirección superior como es el caso, y más cuando sí que se pide para puestos de trabajo de perfil técnico medio dentro de la misma institución. A su parecer, la deliberación del jurado debería basarse en criterios claros, objetivos cuantificables numéricamente y, para más transparencia, que fueran públicos y formaran parte de las bases del concurso desde el inicio. Como ya pasó en el concurso de dirección del Museo del Diseño, una plaza que consiguió Lluis Nacenta, los firmantes piden al ICUB y a las entidaes públicas la “necesidad urgente de elaborar un código específico que garantice procesos de selección más rigurosos, transparentes y alienados con las buenas prácticas para los museos y centros de arte de Cataluña