Actualizado Martes,

junio

18:23Su frase qued� flotando en la mara�a de una rueda de prensa tenebrosa. Fue el d�a que Pedro S�nchez visit� al Papa en el Vaticano, para preparar la visita a Madrid y, justa y casualmente, poco antes de que Isabel D�az Ayuso tambi�n acudiera al Vaticano, un viaje anunciado mucho antes que el del presidente del Gobierno, interesad�simo de repente por el Obispo de Roma. Aquella ma�ana se le torci� el plan al l�der del PSOE por culpa del esc�ndalo Zapatero, protagonista de la rueda de prensa que ofreci� al terminar su reuni�n con Le�n XIV. Mand�bula apretada, sombras a la espalda y su h�per sonrisa pantojil (dientes, dientes). En un momento, al One, tras recibir varias preguntas sobre la llegada del Papa a la capital de Espa�a, se le escap� un �no solamente Madrid�, recordando que el viaje tendr�a paradas tambi�n en Barcelona y Canarias. �Un apunte informativo? �Un recordatorio geogr�fico? Ser inocentes en la interpretaci�n de P. S. a estas alturas cuesta incluso a sus trovadores m�s hooligans. Su �no solamente Madrid� surge de los intestinos, del resquemor con su propia ciudad, donde no ha recibido estos a�os el cari�o que �l cree merecer por sus enormes m�ritos como gobernante.Madrid le molesta, le enfurece c�mo vota, a qui�n vota y lo que sospecha que piensan las calles de �l. All� s�lo asoma en el desfile del 12 de octubre, que lo har�a a puerta cerrada si pudiera. En la entrada a la Nunciatura, el lunes, cuando acud�a a la recepci�n con el Pont�fice (tras no conseguir que fuera �l a Moncloa, su deseo) alg�n improperio se llev�, y eso que fue s�lo un instante el que su veh�culo pas� por delante de unos pocos fieles de Chamart�n. De buena gana se llevar�a la capitalidad a Barcelona, donde hoy har� lo que no ha hecho en Madrid: asistir a un acto p�blico, en este caso una misa en la Sagrada Familia. En su ciudad, cero. S�lo se puso a la sombra de Le�n XIV a cubierto, sin p�blico, en el Palacio Real, en el Congreso o en la Terminal de Autoridades de Barajas. Nada m�s. No estuvo en la vigilia de la Castellana, ni en la eucarist�a de Cibeles del domingo ni en el Bernab�u, el lunes, en el espectacular acto que la iglesia madrile�a prepar� en el templo del club blanco. Un estadio al que no fallan sus ministros, ya sea Champions o Liga, con una fidelidad inquebrantable. Se perdi� el patr�n socialista la ejemplar organizaci�n y el despliegue que Madrid ha ejecutado en honor al Papa.Pero S�nchez no se deja ver porque quiz� no se crea las encuestas de Tezanos, las que le siguen dando l�der de intenci�n de voto, y tema la reacci�n de la masa, en una postura cobarde dif�cil de encontrar en ning�n punto del planeta. En Barcelona, s�, todo bien, y hasta se viste la chupa vaquera para subir al Falcon e ir al Primavera Sound a que le agradezcan la presencia y le aplaudan su resistencia ante la amenaza del fascismo. El famoso festival pas� por Madrid una vez, un a�o, cosechando un estrepitoso fracaso. A�n recuerdan en el recinto donde se celebr� las pegas que pon�an los organizadores a que fuera la Guardia Civil, ese cuerpo maldito para el mundo independentista, la que gestionara el tr�fico de las entradas y salidas. Lo mismo quer�an a los Mossos en Arganda. En el Mad Cool no se espera a S�nchez este julio.�Qu� presidente del Gobierno de un Estado no se atreve a pisar las calles de su capital? Pero los amigos barceloneses no deber�an pensar que su amor es franco, sino pura estrategia electoral mirando siempre hacia el semillero de esca�os de Catalu�a.