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Un dilema divide más a la mesa política de Javier Milei. Atravesados por sus peleas en tribunales, redes y en los pasillos del poder, que ya rozan la paranoia, los funcionarios más poderosos del oficialismo discuten una cuestión operativa de cara al objetivo-reelección que también involucra el vínculo con los gobernadores, un tópico que ya generó cortocircuitos en los despachos más importantes de la Rosada. “¿A quién beneficiaría eliminar la obligatoriedad de las primarias?”, se preguntan en la mesa de poder mileísta y algunos de los aliados de peso de LLA en el Congreso.
Se trata de la alternativa que empezó a explorar Diego Santilli por pedido de Karina Milei ante la imposibilidad de reunir votos para eliminar de manera definitiva las PASO. Se habla de un modelo como el que tiene San Luis, las denominadas PAS.
La opción más conversada y de mayor consenso fue la de mantener las primarias sólo para los frentes con competencia y hacerlas optativas para los electores podría destrabar el tratamiento.
Esa alternativa es rechazada por varios aliados de peso del Gobierno en el Congreso. Argumentan que el peronismo es la única fuerza capaz de movilizar a sus votantes con primarias obligatorias y, más todavía, sin ellas. Una buena performance del PJ podría arruinar los planes del Gobierno.













