El Gobierno quiere eliminar las PASO, pero no tiene los votos para hacerlo. Y el tiempo que le queda antes de que el tema se vuelva imposible de manejar se acorta, a medida que el Mundial de fútbol se acerca y cada provincia empieza a definir su propio cronograma electoral. En ese contexto, la reforma electoral que el Ejecutivo envió al Congreso en mayo sigue trabada en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, sin segunda reunión convocada y con las negociaciones corriendo por carriles muy informales. La propia Patricia Bullrich, jefa del bloque de LLA en la Cámara Alta, aseguró que no tiene los votos. El problema de fondo es que Javier Milei no termina de aceptar la alternativa que proponen sus aliados: transformar las PASO de obligatorias en optativas. Su posición —compartida por Karina Milei y los Menem— sigue siendo eliminarlas por completo. Bajo la argumentación de "bajar el costo fiscal" detrás de la política, no quieren dar el brazo a torcer, otro de los puntos en los que también Bullrich no comparte con el Ejecutivo hoy. Desde LLA incluso prefieren volver a suspender las primarias, como en los comicios del 2025, en caso de no poder eliminarlas de manera definitiva.
Bullrich avisó al Gobierno que no tiene los votos para eliminar las PASO y negocia con aliados
UCR y PRO proponen primarias optativas y Ficha Limpia por separado. Los gobernadores negocian sus condiciones. El Mundial, los cronogramas provinciales y la interna con Karina Milei complican los tiempos.











