Tras la cumbre de Barcelona en la que los líderes progresistas del mundo, encabezados por Pedro Sánchez y Lula Da Silva, se conjuraron contra la ola reaccionaria que azota el mundo, este martes en el Parlamento Europeo las diferentes familias socialdemócratas se han reunido para hacer “un giro estratégico” de sus planteamientos políticos en el evento Progressive European Future (Futuro Europeo Progresista) en Bruselas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado un discurso a través de vídeo en el que ha destacado que“cada desigualdad que toleramos es una herida en nuestra democracia, y esas heridas alimentan a la extrema derecha”.
Sánchez, al igual que hizo en Barcelona, ha mandado un mensaje claro ante las acciones autoritarias que están golpeando al mundo. “No podemos permitir que la vida de nuestra gente dependa de las ilusiones de una tecnocasta o una tecnooligarquía, ni que se vea afectada por guerras elegidas que no solo son injustas, sino también inútiles”, ha comentado. El presidente del Gobierno ha añadido que “reducir la desigualdad no es solo una cuestión de justicia, sino también la forma en que la democracia se defiende a sí misma”.
Respecto a los retos tecnológicos, Sánchez ha remarcado que “estamos ante un desafío democrático. Los algoritmos pueden predecir el futuro, pero solo nuestras acciones pueden hacerlo realidad. La tecnología puede crear riqueza, pero solo la democracia puede compartir sus beneficios”.







