SerendipiaEl Papa cuestion� en el Congreso la visi�n instrumental de la tecnolog�a, es decir, la creencia de que se trata de una mera herramientaEl Papa Le�n XIV, en el Congreso de los Diputados.Actualizado Lunes,

junio

23:02Audio generado con IAEl profesor de Yale John Durham Peters, que es tambi�n un magn�fico escritor, afirma que ense�a c�mo vivimos �en medio de cosas en la Tierra�. Unas cosas que, consecuentemente, llamamos medios. Los peri�dicos, las redes y la IA son medios. Tambi�n, para Peters, las estrellas que le�an nuestros ancestros para navegar o para dar sentido a sus creencias; y las nubes, el medio por el que nos llega el agua.Peters visit� Roma durante la elecci�n de Le�n XIV, hace poco m�s de un a�o, y defini� la experiencia como estar en el �centro neur�lgico planetario de los medios digitales y de masas�. Un centro neur�lgico que esta semana se ha desplazado a Espa�a. El Papa es siempre un acontecimiento medi�tico; y, para los cat�licos, el principal mediador -vicario- de la divinidad. Pero Le�n XIV es tambi�n, aunque Peters no pudiera sospecharlo entonces, una nueva e influyente voz en la discusi�n p�blica sobre tecnolog�a y medios.�Muchas cosas en las redes nos enga�an, nos cuentan mentiras�, advirti� el s�bado ante los j�venes. Y ayer, en el Congreso, record� una de las ideas centrales de su enc�clica: la tecnolog�a �no es neutral, porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza�. El Papa cuestiona as� la visi�n instrumental de la tecnolog�a, es decir, la extendida creencia de que nos hallamos ante una mera herramienta, cuyos efectos dependen del uso que cada cual quiera darle.Dejando al margen la teolog�a, la cr�tica de Le�n XIV se inscribe en dos corrientes acad�micas: la primera proviene de la teor�a de medios y se�ala que la tecnolog�a, queramos o no, transforma el entorno social que habitamos. La segunda procede de la filosof�a y la sociolog�a de la tecnolog�a e incide en que el dise�o de un sistema no solo responde a desaf�os t�cnicos, sino que incorpora los valores e intereses de sus responsables. La IA nos conduce hacia un mundo muy distinto. La cuesti�n es qui�n dibuja el mapa y qui�n marca la ruta.Iniciativas como la Ley Europea de IA o la investigaci�n de la Fiscal�a de Par�s contra la red X, de Elon Musk, por presunta manipulaci�n algor�tmica apuntan en la misma direcci�n: la tecnolog�a tiene cara y a veces nos mira a los ojos. Pero la pregunta no deber�a ser qu� pretende, sino qu� queremos nosotros. Y qu� clase de cosas conviene poner en medio.