CatalejoEl mundo no está en un cambio de época, sino en una época de cambio.

La encíclica del papa León XIV ha provocado reacciones en todo el mundo, lo cual causa sorpresa a causa de la temática tan importante, como son los avances de la inteligencia artificial, de la robótica y de la deshumanización actual. Se trata de un documento de interés no solo para los católicos, sino para quienes profesan otras religiones, e incluso los laicos y los ateos. Hombre interesado como pocos por la dignidad del ser humano, por convencimiento personal y por ser básico para el catolicismo, sus análisis alcanzan también criterios de todo hombre y mujer de buena voluntad. Sus frases son claras, directas y pueden causar cambios en el pensamiento de muchas personas.

Magnifica Humanitas (Humanidad Magnífica) es una clara muestra del contenido del documento, de 80 páginas y merecedor de una lectura serena. Su posición no es contraria a la IA, sino menciona la necesidad de ponerle límites, como también debe tener la libertad. Según el Papa, la IA nunca es solo técnica porque incide en la vida de las personas y afecta sus derechos, oportunidades, reputación y libertades. Igualmente, la manipulación de la información puede tener usos antihumanos como la violación a la privacidad y sembrar posiciones ideológicas o estereotipos de quienes la programan. Por eso no es moralmente neutra y necesita un código de ética para no contradecir la dignidad de la persona y también interrogarse sobre el modo en que está diseñada.