��Esto qu� es, un club privado?� El inspector jefe, jubilado, Rafael Salvador le pregunta a Leire D�ez, la llamada fontanera del PSOE, por el lugar, discreto, muy discreto, al que le hab�a llevado. Es 14 de julio de 2020 y, tras varias charlas anteriores, hab�an acordado verse, cara a cara, en Madrid. El objetivo no era otro que armar una campa�a de desprestigio contra la magistrada Mercedes Alaya.La juez que destap� el caso de los ERE es uno de los objetivos a batir para la trama montada, seg�n la investigaci�n de la UCO, por Santos Cerd�n y D�ez con financiaci�n del PSOE. Alaya hab�a sentado en el banquillo a los ex presidentes de la Junta Manuel Chaves y Jos� Antonio Gri��n y, adem�s, hab�a forzado la imputaci�n y enjuiciamiento del caso Aznalc�llar, por el que se sent� en el banquillo Vicente Fern�ndez, el ex presidente de la SEPI con el que la fontanera ten�a una estrecha relaci�n.Hab�a que �exterminar socialmente� a la juez y Salvador estaba dispuesto a �ayudar�. No solo eso, sino que, las grabaciones que hizo la propia Leire de las reuniones entre ambos, recogen c�mo el polic�a que investig� los ERE y el concurso minero de Aznalc�llar se ofrece a guiar los pasos de la fontanera del PSOE. �Yo te digo d�nde est�n y c�mo tienes que hacerlo�, se le escucha al inspector jefe en los audios que forman parte del sumario que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.Rafael Salvador, al que la trama apoda 'Torrente' —por el personaje de la popular saga cinematogr�fica de Santiago Segura—, nunca le perdon� a la juez Mercedes Alaya que le apartase, de un d�a para otro, de la investigaci�n por el mayor esc�ndalo de corrupci�n en la historia de Andaluc�a. El caso de los ERE era el caso de su vida, la oportunidad so�ada por un inspector jefe gris y de trayectoria discreta. En su destino, la unidad adscrita a los juzgados de Sevilla, llevaban asuntos muy menores, a a�os luz de un expolio de las arcas p�blicas que rondaba los 700 millones de euros. ��l quer�a llevar ese caso s� o s��, cuenta un veterano oficial de la Polic�a Nacional que coincidi� con Rafael Salvador.La herida que dej� en el polic�a que destap� los ERE su despido fulminante lo convirti� en presa f�cil para el grupo que, liderado supuestamente por Cerd�n y D�ez, se propuso desmontar las investigaciones judiciales que salpicaban al PSOE y a Pedro S�nchez desacreditando a jueces, polic�as, fiscales...Leire y 'Torrente' Salvador se ver�an en m�s ocasiones desde sus primeros encuentros en 2020, la �ltima vez (documentada por la UCO) fue el 14 de julio de 2024, cuando se reunieron en Zaragoza con la asistencia de otro de los grandes protagonistas de la trama de la cloaca del PSOE, el empresario Javier P�rez Dolset. De aquella charla dar�a cuenta la fontanera a Gaspar Zarr�as, hist�rico socialista que fue consejero de Presidencia de la Junta andaluza con Chaves y que fue condenado tambi�n por los ERE. A trav�s de su empresa supuestamente canaliz� el PSOE pagos a Leire. ��C�mo te fue con el amigo zaragozano?�, le pregunt� Zarr�as y ella respondi�: �Nos va a dar la documentaci�n y ya ha accedido a dar entrevista cuando veamos todo lo que tiene. Cuesta un poco, pero est� dispuesto a ayudar�.La aparici�n del polic�a nacional que trabaj� a mano a mano con la juez Alaya en el caso de los ERE en toda esta trama no ha sorprendido a algunos de los compa�eros del cuerpo con los que coincidi� en Sevilla en los a�os en los que las ayudas ilegalmente concedidas por los gobiernos socialistas copaban los titulares nacionales.�Era un tipo muy raro, nunca hab�a destacado como polic�a�, cuenta un veterano oficial de la Polic�a Nacional retirado hace tiempo y que le conoci� cuando Salvador estaba destinado en la secci�n de motos de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la capital andaluza.Un alto mando del cuerpo en Sevilla, tambi�n jubilado, coincide en el �car�cter raro� del entonces jefe de la unidad adscrita a los juzgados de la Polic�a Nacional. Era, explica, problem�tico y a la Jefatura Superior llegaron quejas de jueces con los que trabaj�, incluida alguna de Alaya.Sobre Salvador corr�an rumores de lo m�s variopintos. Como que grababa todas las conversaciones que ten�a con jueces o superiores, hasta el punto de que hab�a quien, al entrar en su despacho, le cacheaba para evitar que llevase alg�n dispositivo de grabaci�n y le obligaba a dejar encima de la mesa, a la vista, el tel�fono m�vil.�Se quer�a guardar las espaldas�, cuenta este oficial retirado, que hace hincapi� en el inter�s personal que ten�a para conservar la direcci�n policial de la investigaci�n del caso de los ERE. A toda costa porque �le daba fama y relevancia�.Nadie discute que sus pesquisas fueron el origen de la macrocausa que acabar�a levantando las alfombras de m�s de una d�cada de gobiernos socialistas en los que las ayudas p�blicas, millonarias, se daban a dedo y sin control.De hecho, fue su investigaci�n sobre el caso Mercasevilla lo que deriv� en el caso ERE. La juez Alaya abri� en enero de 2011 las diligencias 174/2011 y Salvador asumi�, bajo su direcci�n, las indagaciones. Pero hac�a meses que el polic�a iba detr�s del rastro de las ayudas irregulares que se dieron desde la Consejer�a de Empleo y en diciembre, como cuentan los periodistas Antonio Salvador y Sebasti�n Torres en El bot�n de los ERE, tuvo su primer encuentro con el ex director de Trabajo, Javier Guerrero, en el epicentro de la trama corrupta, en un bar de Sevilla.En un atestado elaborado por Salvador a partir del interrogatorio a Guerrero aparece, por primera vez, la expresi�n del �fondo de reptiles� usada por Guerrero —aunque despu�s trat� de retractarse— para hablar de la partida presupuestaria de la que se nutr�an esas ayudas.Los primeros seis meses de la instrucci�n judicial transcurrieron con normalidad y �l hablaba de Alaya en t�rminos elogiosos, alabando su capacidad de trabajo.Pero todo cambi� a mediados de a�o.A finales de junio de 2011, la magistrada del Juzgado de Instrucci�n 6 de Sevilla dicta un auto por el que encarga la continuaci�n de las pesquisas a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civl, arrebat�ndosela a la Polic�a Nacional y al inspector jefe Salvador.En teor�a, seg�n rezaba en la resoluci�n judicial, el motivo no era otro que la falta de �capacidad� de la Polic�a Nacional para llevar a cabo una investigaci�n de la �complejidad� y dimensiones de la de los ERE, aunque hay otras teor�as para explicar el cese de Torrente.Compa�eros de entonces afirman que su investigaci�n era �un desastre�, en el peor de los casos, y que �no avanzaba con la velocidad que quer�a Alaya�, en el mejor de los supuestos. Aunque tambi�n quien apunta a cuestiones personales del polic�a que interfirieron en su labor y que empujaron a Alaya al cambio de cuerpo policial.Un mazazo a nivel profesonal y personalTodas las fuentes consultadas coinciden, de forma un�nime, en que la decisi�n de la juez estrella del momento fue un mazazo para Salvador y, por extensi�n, para todo el cuerpo. �Fue un shock�, admite un polic�a que en aquellos a�os formaba parte de la cadena de mando de la Polic�a Nacional en Sevilla.A nivel profesional, el golpe fue dur�simo. Al jefe de la unidad adscrita a los juzgados le llamaron a cap�tulo en la Jefatura Superior de Polic�a, donde le pidieron explicaciones. Sobre todo porque, se�alan las fuentes, no hubo aviso previo ni advertencia por parte de Salvador de que algo pudiera ir mal en su relaci�n con Alaya o en la investigaci�n de la causa. �Le dijimos que si hac�an falta m�s medios nos los pod�a haber pedido�, apuntan.Es cierto, reconocen, que la unidad de los juzgados ten�a pocos recursos, menos de una decena de efectivos con escasa cualificaci�n y nada acostumbrados a llevar asuntos como un expolio de fondos p�blicos de casi 700 millones de euros como los ERE.Visto con la distancia del tiempo, otro mando policial reconoce que aquello �lo ten�a que haber llevado la UDEF, pero no me extra�a que �l se ofreciera a Alaya�.La unidad de los juzgados no contaba con la preparaci�n y los recursos, seg�n todas las fuentes, aunque los rumores de otros motivos detr�s del despido de Alaya fueron intensos y perduran todav�a hoy.Aquello fue una mancha imposible de borrar en la carrera del inspector jefe, que al poco fue trasladado a otra unidad, donde investigaba fraudes cometidos con tarjetas de cr�dito. �Acab� mal con el cuerpo y en el cuerpo�, puntualizan las fuentes.A nivel personal cuentan que el impacto no fue menor. Personas que le trataron durante y despu�s de su paso por el caso de los ERE detallan que �cogi� casi una depresi�n despu�s de que le cesaran� al frente de la investigaci�n.Tambi�n recuerdan que poco antes hab�a cambiado en �l la percepci�n del propio caso que investigaba, mostr�ndose contrario a las tesis de Alaya que apuntaba ya entonces a la c�pula de los gobiernos socialistas mientras Salvador, sin abonarse a la teor�a de los �cuatro golfos� que defend�an Chaves y el PSOE, pensaba que las responsabilidades estaban en escalones no tan elevados.Esa misma opini�n es la que mantiene en las reuniones con Leire grabadas por la fontanera del PSOE a sueldo de Cerd�n que han salido a la luz esta semana y que ella guardaba cuidadosamente en una carpeta denominada '2024-12-22 grabaciones Rafael Salvador' dentro de una cuenta compartida de Drive.�Estaba resentida con la Junta por lo que sea� o �quer�a ser como [Baltasar] Garz�n� son algunos de los comentarios que le hizo a D�ez en las conversaciones que mantuvieron en 2024, justo despu�s de que se activara el grupo de la cloaca a ra�z del periodo de reflexi�n que se dio Pedro S�nchez tras la imputaci�n de su esposa por parte del juez Peinado.Salvador justific� ante Leire su destituci�n alegando que �la Polic�a no quiso hacer la parte sucia, la parte pol�tica� de la investigaci�n judicial y, en otro momento, arremeti� contra Alaya diciendo que lo que hac�a eran �guarradas� con el fin de alcanzar �el objetivo a cualquier precio�.Lo que le dijo ex militante socialista no era, por otro lado, nada nuevo ni secreto porque el polic�a, una vez retirado, se dedic� durante varios a�os a publicar art�culos de opini�n en un medio digital regional, El Confidencial Andaluz, donde a�n se pueden consultar sus publicaciones en las que arremet�a contra Alaya y sosten�a su particular tesis sobre la causa.De hecho, en julio de 2024, cuando se reuni� con Leire en dos ocasiones, public� una serie de art�culos titulados 'Bajo el volc�n de los EREs' en los que cuestionaba la labor de de la magistrada y apuntaba a la influencia del PP, incluso, en el cambio de la Polic�a Nacional a la Guardia Civil.�Hab�a que presionar y extorsionar a los implicados de grado bajo o medio para poder alcanzar, si quiera con sospechas o indicios a los de m�s alto nivel. Y, para eso no se dud� en imputar, encarcelar, poner fianzas astron�micas, ordenar registros, detenciones espectaculares a los se�alados, ya fuese en sus casas, sus puestos de trabajo o en la v�a p�blica. Todo para llegar a la c�pula�, escribi� el 8 de julio de 2024 en 'El m�todo'.Con este bagaje, Torrente Salvador estaba llamado a ser un fichaje estrella de la cloaca del PSOE, aunque �l puso sus condiciones:�La retaguardia siempre a salvo, hay que proteger a la gallina de los huevos de oro�, le exigi� a Leire en el club privado.