Una "militante de base". Era el calificativo que el Partido Socialista y el Gobierno de Pedro Sánchez utilizaban para referirse a Leire Díez, la fontanera, cuando El Confidencial sacó a la luz la operación secreta del PSOE para desactivar a jueces, fiscales y periodistas que investigaban los casos de corrupción del entorno del presidente. Por aquel entonces, ya se sabía que Leire Díez había ocupado altos cargos en empresas públicas como Enusa y Correos, pero seguía siendo considerada solo una "militante". El sumario del caso Fontanera, instruido por el juez Santiago Pedraz, ha hecho volar por los aires el relato del Ejecutivo, sacando a la luz las mentiras del Ministerio del Interior y del PSOE para encubrir esta operación. De hecho, el Gobierno llegó a mentir en un documento oficial sobre los vínculos de la fontanera del PSOE con el Ministerio que lidera Fernando Grande-Marlaska. El Confidencial ha accedido a este escrito, con el que el Ejecutivo siguió tapando las conversaciones de Leire Díez con la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y otros miembros del cuerpo en el ámbito de la operación que encabezaba Santos Cerdán. Se trata de una respuesta escrita remitida vía Congreso de los Diputados al grupo parlamentario popular. Cuatro diputados populares, Pedro Muñoz, Ana Belén Vázquez, Álvaro Pérez y Macarena Montesinos, registraron en mayo de 2025 una pregunta para comprobar si se habían producido encuentros entre Díez y miembros del Ministerio del Interior: "¿Va a tomar el Gobierno alguna medida concreta para averiguar si en los Ministerios de Justicia o Interior existieron contactos con la ex alto cargo del Gobierno Leire Díez para coordinar sus actividades, dadas las alusiones efectuadas por esta a acciones que podría conseguir de ambos Ministerios?". El Gobierno negó tajantemente en su respuesta escrita que la fontanera del PSOE hubiera mantenido cualquier encuentro con personas del Ministerio del Interior o de Justicia: "No se ha producido ninguna de las reuniones por las que sus señorías preguntan". Una afirmación que desmiente de manera tajante el sumario del caso Fontanera. Respuesta escrita oficial del Gobierno en el Congreso de los Diputados (El Confidencial). La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detectó dos reuniones secretas de Leire Díez con "un contacto" de la Fiscalía General del Estado durante el mandato de Álvaro García Ortiz en marzo de 2025. Las reuniones se produjeron en la sede de la Fiscalía General en la calle Fortuny. La investigación judicial también acredita al menos tres reuniones entre la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y la fontanera del PSOE. Los agentes sostienen que Díez aprovechó su relación con González para tratar de abrir una investigación interna contra varios agentes de la unidad policial a cargo de las causas que rodean al PSOE. El auto judicial también sitúa reuniones de las cloacas del PSOE con el capitán de la Guardia Civil Juan Sánchez Yepes, investigado en un procedimiento judicial de la trama hidrocarburos. Se constata una reunión del 10 de diciembre de 2024 de la que hay una grabación, en la que Yepes ofrece información confidencial sobre la UCO. También ofreció información sobre el teniente coronel jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción de la UCO, Antonio Balas, que pasó a ser uno de los principales objetivos de la trama. La respuesta escrita del Ejecutivo está fechada en septiembre de 2025, cuando todos estos encuentros de Leire Díez con miembros del Ministerio de Justicia y del Interior ya se habían producido. Las negaciones de Marlaska Los hallazgos de la investigación desmienten las afirmaciones que el ministro del Interior realizó hace tan solo una semana. El 28 de mayo, Fernando Grande-Marlaska aseguraba públicamente que "la directora de la Guardia Civil no ha tenido ninguna reunión con Leire en términos de ningún tipo. La directora de la Guardia Civil es una persona vinculada con el respeto a la legalidad, con su respaldo a la Guardia Civil y en esos parámetros es en los que se ocupa en todo momento, a diferencia de otros gobiernos del Partido Popular". La realidad desvelada por la UCO y el juez Pedraz es otra bien distinta. Tras conocerse los encuentros entre Mercedes González y Leire Díez, Marlaska ha vuelto a defender a su alto cargo y fuentes de Interior han argumentado que los encuentros fueron "de carácter personal". Marlaska, por su parte, se ha limitado a apoyar públicamente a González a su llegada a Luxemburgo para participar en el Consejo de Ministros del Interior de la Unión Europea: "A mí lo que me consta de la directora de la Guardia Civil es, absolutamente, su actuación ejemplar en todo momento y su plena honestidad, esa ejemplaridad y honestidad en el desarrollo de su trabajo". Hace un año, en el Congreso de los Diputados, el ministro del Interior también negó los vínculos entre González y Díez cuando fue preguntado por el PP al respecto: "A todo no. La directora de la Guardia Civil negó cualquier conversación o visita de Leire". En un comunicado, la directora de la Guardia Civil ha reconocido los tres encuentros con Leire Díez, pero los ha desvinculado de cualquier operación contra la UCO. En el escrito explica que se conocieron vía WhatsApp cuando Díez era directora de Relaciones Institucionales de Correos y González, delegada de Gobierno en Madrid. Señala que en su primer encuentro en persona, cuando ya dirigía la Guardia Civil, la fontanera se limitó a decirle que trabajaba de periodista freelance. Del segundo encuentro, manifiesta que "de haberse producido", fue en las mismas características que el primero, sin dar más detalles. En el tercero, desliza que Díez le habría pedido la reincorporación del comandante Rubén Villalba en la Guardia Civil, el agente imputado por colaborar en la trama Koldo, a lo que Mercedes González se habría negado. En este comunicado de la directora de la Guardia Civil, sin embargo, no se ofrece explicación alguna de por qué borró sus mensajes con la fontanera del PSOE, como ha acreditado la UCO. Además, en un primer momento, Interior negó cualquier tipo de reunión con Leire Díez, tanto de índole personal como vinculada a la trama. El Partido Popular considera intolerables los encuentros de la fontanera del PSOE con González, y ha pedido la dimisión de la directora de la Guardia Civil y del ministro del Interior. "Lo que hemos conocido es delincuencia de Estado", manifestó este jueves la vicesecretaria del PP Alma Ezcurra, que también pidió la dimisión de Pedro Sánchez. "Está tardando en marcharse por intentar laminar a sus propios compañeros... El ministro del Interior también tiene que marcharse, porque ha convertido su departamento en el epicentro de una cloaca", subrayó. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) también pidió que se depuren responsabilidades por el caso Fontanera. "Ningún interés político, partidista o personal puede situarse por encima de la ley ni interferir en el trabajo de quienes tienen la obligación de investigar los delitos y colaborar con jueces y fiscales", denunciaron en un comunicado público. Los guardias civiles consideran que Grande-Marlaska y González "no pueden seguir callados" y piden que se depuren responsabilidades si "las informaciones que están siendo objeto de investigación resultan ciertas". Los "no me consta" de Sánchez El presidente del Gobierno siempre se ha desligado de las actividades de la fontanera del PSOE. En octubre de 2025, en la Comisión de investigación del caso Koldo, el senador de EH Bildu le preguntó: "¿La señora Leire Díez realizó algún tipo de encargo para el Partido Socialista?". La respuesta del presidente fue: "Señoría, que me conste a mí, desde luego que no. Que me conste a mí, desde luego que no". Estos "no me consta" han envejecido mal con el tiempo, pues el sumario está lleno de referencias a que Sánchez conocía la labor de las cloacas. En las diligencias realizadas hasta ahora se incluyen casi una decena de pasajes en los que los principales implicados se refieren al máximo responsable de las cloacas como el "One". En opinión de la UCO, ese apodo solo puede referirse a Pedro Sánchez, máximo dirigente del Gobierno y del PSOE. En el auto del juez Pedraz se especifica que la trama centró buena parte de su actividad en desactivar una serie de causas judiciales vinculadas al sector de los hidrocarburos porque consideraban que si conseguían propiciar su nulidad, se trasladaría a otras causas que conformaban su auténtico objetivo. Esta línea, en palabras de Leire Díez, fue una prioridad de Santos Cerdán "por orden del one".
Las mentiras del Gobierno sobre las citas de Leire con la directora de la Guardia Civil acorralan a Marlaska
El Ejecutivo de Pedro Sánchez mintió en un documento oficial remitido al Congreso en el que negó encuentros de la fontanera con los Ministerios del Interior y de Justicia











