Las principales regiones productivas explican más del 31% del empleo asalariado privado registrado del país. En este contexto, la Región Sur, impulsada por Vaca Muerta, creció 6,9% interanual y ya se ubica 7,7% por encima de su máximo de actividad de 2018, pero la recuperación económica no avanza de manera pareja en todo el país. Mientras algunas regiones productivas ya lograron superar los niveles previos al largo período de estancamiento, otras todavía transitan un proceso de recomposición. La diferencia no sólo se observa en los niveles de actividad, sino también en el peso que cada zona tiene sobre el empleo asalariado privado registrado.

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Así surge de un estudio elaborado por Ana Inés Navarro y Marina Alvarez, del Departamento de Economía de la Universidad Austral, sede Rosario, que analiza la evolución de tres grandes motores regionales de la economía argentina: la agroindustria, los hidrocarburos y la minería.

Según el informe, las regiones analizadas representan en conjunto el 33,5% del Valor Agregado Bruto nacional y explican más del 31% del empleo asalariado privado registrado del país. Dentro de ese universo, la Región Centro, integrada por Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, mantiene el mayor peso relativo, con cerca de una quinta parte tanto de la producción como del empleo nacional.