La balanza de dólares de la energía cerró junio con un saldo positivo de u$s 611 millones, como resultado de exportaciones por u$s 1.406 millones e importaciones por u$s 794 millones. El desempeño volvió a mostrar el peso creciente del sector energético en la generación de divisas para la economía argentina.
Vaca Muerta y la minería aportaron casi tantos dólares como el campo en el primer cuatrimestre
De acuerdo con un análisis de Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), durante el primer semestre de 2026 el saldo energético mejoró en u$s 2.207 millones frente al mismo período del año pasado. La diferencia se explicó fundamentalmente por un aumento de u$s 2.274 millones en las exportaciones, mientras que las importaciones crecieron apenas u$s 67 millones.
Al descomponer esa mejora, Argañaraz señaló que el denominado efecto cantidad aportó u$s 1.656 millones, mientras que el efecto precio sumó otros u$s 552 millones. Esto significa que el resultado favorable no respondió únicamente a una mejora de los valores internacionales, sino principalmente a un mayor volumen de energía exportada.
En el caso de las ventas externas, el efecto precio generó una ganancia adicional de u$s 913 millones respecto del primer semestre de 2025. A su vez, el incremento de las cantidades exportadas aportó otros u$s 1.361 millones. La combinación de ambos factores permitió que los ingresos por exportaciones energéticas crecieran en u$s 2.274 millones.









