Ahora que Bad Bunny est� de moda despu�s de seis conciertos en Madrid y dos en Barcelona; ahora que todo el mundo habla de la casita de Bad Bunny; ahora que en esos conciertos Benito invita a amar y disfrutar, viene que ni al pelo para describir c�mo fueron anoche las hogueras finales de La isla de las tentaciones una frase de Baile Inolvidable que no es suya, pero como si lo fuera: "Mientras uno est� vivo, uno debe amar lo m�s que pueda". La frase, que repite el coro del conejo malo en dicha canci�n, sirve perfectamente para describir el atropellado y catastr�fico final de La isla de las tentaciones.Cuatro fueron las parejas que llegaron a las hogueras finales; de ellas solo una lleg� al inicio de la d�cima edici�n de La isla de las tentaciones, Leila y Atam�n; el resto fueron llegando seg�n iban huyendo las dem�s. En realidad, solo Leila y Atam�n aguantaron la experiencia completa. Eran "los supervivientes", como los describi� Sandra Barneda. Y es que si algo ha caracterizado La isla de las tentaciones 10 ha sido que pocos han podido soportarlo. Dec�a anoche Sandra Barneda en su despedida de los chicos que ha sido una edici�n "desconcertante". Es una descripci�n perfecta, aunque no la �nica. Ha sido la edici�n del miedo, la edici�n de agarrarse a un clavo ardiendo, la edici�n en la que La isla de las tentaciones ha sido la perfecta excusa para descargar mochilas que ven�an muy cargadas.Algunas tra�an la pesada carga de la duda de uno mismo o del otro; otras tra�an las piedras de la intimidad; otras, de la falta de amor, porque el amor tambi�n se rompe de tanto usarlo; y otras, directamente, si tra�an mochila, no dio tiempo siquiera a ver lo que llevaban dentro. Si quitamos a la pareja formada por Bay�n y Miguel, que fue un roto para un descosido, las otras tres parejas fueron el claro ejemplo de que hay veces, m�s de las que nos pensamos, que el amor no basta.Fue Lucas el que anoche, a los pocos minutos de reencontrarse con Yuli, advert�a de que cuando alguien est� enamorado de verdad, uno no es infiel y contin�a. Creo que Lucas hizo la gran pregunta que todos se deb�an haber hecho antes de ir a La isla de las tentaciones. El problema es que uno no siempre tiene la valent�a para hacer esa pregunta: "�Est�s enamorada de m�?". Cuatro palabras que llenan un mundo. Cuatro palabras cuya respuesta puede llegar a dar tanto miedo que es preferible acudir, sufrir y torturarse en La isla de las tentaciones antes de tener que enfrentarse a la respuesta que uno no quiere escuchar."Creo que no estoy enamorada porque si lo estuviera no habr�a hecho lo que hice", le respondi� Yuli. Y ni siquiera, despu�s de que Yuli le respondiera la peor de las respuestas, despu�s de que Yuli cayera en la tentaci�n con �scar, Lucas era incapaz de creerla, porque "mientras uno est� vivo, uno debe amar lo m�s que pueda".Es curioso que despu�s de 10 ediciones de La isla de las tentaciones cada hoguera final siempre haya sido un c�mulo de reproches, de buscar culpables, de no entender a una parte o no entender a las dos partes, de condenar a uno y absolver a otro; sin embargo, en esta ocasi�n, a excepci�n de Bay�n y Miguel, porque ellos s� son ese prototipo de tantas ediciones, anoche era imposible hacerlo porque, efectivamente, era todo "desconcertante".Ver a Lucas jur�ndole amor eterno a Yuli, mientras una tormenta caribe�a se posaba sobre ellos, como si la naturaleza fuera la mejor directora de arte, fue como una alineaci�n de los planetas. Solo ocurre una vez cada mil a�os."A ti te quiero flaca, gorda, con arrugas, te quiero morena o rubia, de todas las maneras posibles. Antes de que yo te quiera, quiero que te quieras t� a ti misma. Si esta experiencia te vale para tratar tus inseguridades y para darte cuenta de que no pueden seguir dominando tu vida, me voy a alegrar". Sin palabras."Me tengo que ir solo, Sandra. Llegu� aqu� con el coraz�n partido en dos y con una idea, pero cuando escuch� que ella no estaba enamorada me di cuenta de que esto es algo de dos y que amar tambi�n es saber soltar". Sin palabras."Dejar marchar a un hombre as� no es f�cil", respondi� entonces Yuli. Y fue Sandra Barneda la que dio en la clave: "Est�s hablando desde la pena y el amor no es pena". Se fueron solos, pero se fueron con la frase que lo dice todo: "Te llevas a mucha gente, te llevas mucho expresado y mucho sentido y, con la misma intensidad con la que naci� este amor, has vivido esta experiencia. Muchas gracias por haber venido, sentido y haber tomado una decisi�n tan valiente, porque amar tiene que ser una cosa de dos". Porque as� es, amar depende de dos y, aunque Lucas ten�a amor para ambos, Yuli no estaba enamorada. �Es duro tener que descubrir algo as� en un programa de televisi�n, en La isla de las tentaciones? Desde luego, pero m�s vale tarde que nunca.Lucas y Yuli se abrazan en su final en La isla de las tentaciones.MEDIASETYuli es totalmente consciente de lo que ha perdido, pero uno no se puede enga�ar a s� mismo. Querer o parecer que uno quiere por no perder lo que en ese momento es lo mejor de tu vida, el mejor hombre, el mejor amante, el mejor amigo, es un trampantojo que enga�a y que cuesta descubrir. Yuli lo descubri� de la peor manera posible, da�ando al que para ella es uno de los mejores hombres que se ha cruzado en su vida. El amor duele, el desamor tambi�n.Si algo caracteriz� las hogueras finales de La isla de las tentaciones fue la sinceridad de las tres parejas. Ninguna se enga�� a s� misma, ni siquiera se enga�aron en sus cara a cara. Ni siquiera cuando la verdad implica mucho m�s que sentimientos. Fue el caso de David y Alba, una pareja cuyo amor probablemente fuera impenetrable, pero que escond�a otros problemas que tambi�n forman parte del amor. Las relaciones sexuales de la pareja no eran las que Alba deseaba. Y cre�a, antes de ir a La isla de las tentaciones, que la intimidad era algo secundario, que esa carencia se pod�a compensar con otras cosas m�s importantes, pero en el amor todo suma, y cuando te das cuenta de que algo resta, el resultado ya no cuadra.Ambos reconocieron que s� exist�an problemas en sus relaciones sexuales. "Yo tambi�n lo entiendo, a veces siento que no tenemos ese fuego", admiti� David. Alba, por su parte, explicaba que hab�an priorizado otros aspectos: "Nos queremos mucho, siempre lo hemos puesto en un segundo plano, pero llega un momento en que eso pesa". �Claro que pesa! Y mientras durante su paso por La isla de las tentaciones, Alba lleg� incluso a ser cruel con este problema, causado, que a nadie se le olvide, por una rotura de pene de David, delante de �l simplemente fue sincera. Y s�, la sinceridad la mayor�a de las veces duele. Decidieron tambi�n irse solos. Pod�an haberse enga�ado, pero tomaron la mejor de las decisiones. Hay mochilas que pesan demasiado."No me reconozco, en mi vida he sido infiel. Ve�a sus im�genes y soy vengativa. Ha habido conexi�n f�sica y ya est�. Eres el hombre que cualquier mujer quisiera tener a su lado, me has dado todo y no te mereces que te haga da�o, pero teniendo el problema del sexo no se puede seguir", le dijo Leila. Nada m�s que decir, porque lo dijo todo.�Y "los supervivientes"? �Y Leila y Atam�n? Aunque lo suyo s� que era la cr�nica de una muerte anunciada, con un final m�s que escrito, hasta que uno no lo ve no lo cree. Esa es la esencia de La isla de las tentaciones, ver lo que sabes que es, pero no cre�rtelo hasta que no te das de bruces con ello. Leila y Atam�n se dieron el mayor trompazo, casi en el mismo instante en el que arranc� La isla de las tentaciones 10, cuando Leila no supo responder a Sandra Barneda antes de separarse si estaba enamorada de Atam�n. Se quieren, pero amar no es solo quererse."Ca� porque lo sent�", se justific� Leila varias veces, una frase que repetir�a a lo largo de la hoguera, mientras Atam�n se agarraba a otra de las realidades m�s comunes de La isla de las tentaciones: "Por primera vez pens� en m�".Ante unas nuevas im�genes en las que Leila pudo ver a Atam�n roto en una de las hogueras, los dos se derrumbaban apagando el fuego del reencuentro y los reproches. En medio de la hoguera Sandra Barneda llam� a Atam�n y le entreg� una foto de cuando comenz� su relaci�n con Leila, dirigi�ndose a esta para "hablar desde el coraz�n"."Me siento mal porque siento que no he sido clara contigo", le dijo Leila a Atam�n. "He pasado los mejores a�os de mi vida, todo lo que hemos construido, pero siento ahora que no quiero enga�ar a nadie m�s, que no siento lo mismo. Te quiero, no te he dejado de querer. S� que me he ilusionado porque me he sentido deseada", le confesaba entre l�grimas Leila.Atam�n le entregaba entonces la foto de ellos juntos: "Solo quiero que seas feliz. Has sido la persona m�s importante de mi vida. No creo que ame a nadie como a ti. Solo quiero que te quedes con lo bueno, que has sido la novia perfecta y nunca te voy a olvidar. Te quiero much�simo, pero ahora d�jame volar. Solo te pido que no me busques m�s, que no me llames, porque voy a volar". Demoledora frase que esconde mucho de lo que La isla de las tentaciones no ha mostrado.Leila decidi� irse con un nuevo amor, con David. Atam�n decidi� irse solo y ahorrarse la humillaci�n de ver c�mo su pareja de 11 a�os se marchaba con otra persona. Es de los momentos m�s crueles que se pueden vivir en La isla de las tentaciones. �Necesario? No. Ni siquiera para Sandra Barneda, que consciente de ese instante rompi� el guion para despedirse de Atam�n y dejarle, como �l hab�a pedido, volar."Mientras uno est� vivo, uno debe amar lo m�s que pueda".
La frase de Bad Bunny que resume el final m�s devastador de La isla de las tentaciones
Ahora que Bad Bunny est� de moda despu�s de seis conciertos en Madrid y dos en Barcelona; ahora que todo el mundo habla de la casita de Bad Bunny; ahora que en esos conciertos...








