Editorial Expansi�nActualizado 9
JUN.
2026 - 12:18La crisis de vivienda que asola nuestro pa�s exige soluciones imaginativas. As� lo defienden los ayuntamientos, que reclaman al Ministerio de Hacienda poder destinar los 23.000 millones de euros que mantienen como remanente de tesorer�a que han ido acumulando los �ltimos ejercicios a pol�ticas de fomento de la vivienda. Los consistorios han sido, de hecho, el pilar de la estabilidad presupuestaria frente a los desequilibrios de las comunidades aut�nomas y sobre todo de la Administraci�n central por mor del cors� presupuestario que les impone la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Los alcaldes reclaman ahora poder agilizar la construcci�n de m�s viviendas en un momento en el que muchas ciudades han experimentado un desplome in�dito de la oferta disponible. Ya no se trata �nicamente de una crisis que aqueje a las grandes urbes, lo cual explica el fuerte encarecimiento de los pisos tanto para alquiler como en compraventa. Y, en esta coyuntura, mantener inmovilizada una capacidad inversora en las arcas de los ayuntamientos que triplica la inversi�n proyectada por el reci�n aprobado Plan Estatal de Vivienda, que prev� un gasto conjunto de 7.000 millones entre el Estado y las comunidades aut�nomas hasta 2023, resulta un exceso de celo fiscal desproporcionado a la vista de los r�cords de recaudaci�n tributaria acumulados en los �ltimos ejercicios. No ser�a la primera vez que el Gobierno habilita a las administraciones locales para realizar determinadas inversiones consideradas de inter�s general, si bien deber�a mantenerse una estricta supervisi�n para evitar despilfarros o que se malbaraten los recursos.Opini�nEditorialInmobiliarioMercado inmobiliarioHacienda








