Que Florentino Pérez iba a ganar las elecciones a la presidencia del Real Madrid era lo esperado y así sucedió. Lo hizo con 9.927 votos más que su rival y el 65% del total de los emitidos. Una victoria inapelable, aunque probablemente menor de la que esperaba, a tenor del poco tiempo que ha habido entre la convocatoria y la celebración de los comicios. Sin embargo, no es menos cierto que de los alrededor de 70.000 socios con derecho a voto que, según datos facilitados por el club, tiene actualmente el Real Madrid, realmente solo el 31% (21.741) apoyó a Florentino en las primeras elecciones en más de dos décadas, que él mismo decidió convocar casi con tres años de adelanto. Es decir, que el 69% (48.259) de los socios no le votó y el 16,8% (11.814) lo hizo a su rival, el innombrable Enrique Riquelme. Quien con un, a priori, impensable 35%, se ha erigido como oposición o alternativa, según los momentos, pues no hay que olvidar que el empresario alicantino tiene tan solo 37 años. Matizar la victoria de Florentino Pérez es necesario con vistas al referéndum sobre el cambio de modelo de propiedad del Real Madrid que prometió. Primero, en la Asamblea General Ordinaria de Socios Representantes del pasado mes de noviembre, cuando dijo que "seguiremos siendo un club de socios, pero debemos crear una filial, con una participación minoritaria, en la que los 100.000 socios del Real Madrid conservemos siempre el control". Y después ya en campaña electoral, cuando directamente anunció "la celebración de una próxima Asamblea Extraordinaria y un referéndum para decidir sobre la entrada de un aliado estratégico en el Real Madrid, con una participación del 5 % y uno o varios inversores comprometidos a muy largo plazo y dispuestos a aportar recursos propios". Es decir, justo lo contrario que lo que tantas veces dijo de que "si alguien pone aquí dinero, malo, es que el club ya no es nuestro”. Mayoría absoluta de los socios con derecho a voto Según el Título V de los Estatutos del Real Madrid, "teniendo en cuenta los fines perseguidos por el Real Madrid Club de Fútbol y su naturaleza jurídica, sólo procederá su transformación, fusión o extinción cuando así se acuerde por mayoría absoluta de los socios con derecho a voto en referéndum convocado al efecto por la Asamblea General Extraordinaria". Votaciones a la presidencia del Real Madrid. (EFE/Rodrigo Jiménez) Aunque habrá quien defienda que el concepto "por mayoría absoluta de los socios con derecho a voto" es interpretable, expertos en la materia aseguran que, a diferencia de lo que sucede en las elecciones, donde simplemente gana quien más votos obtiene, para sacar adelante este referéndum sobre el cambio de asociación deportiva a compañía mercantil le hará falta una mayoría absoluta del censo. En este caso, más de 35.000 votos sobre un total de esos aproximadamente 70.000 socios. Una 'escapatoria', en el artículo 31 de los Estatutos En este sentido, también hay quien recuerda el artículo 31 de los Estatutos del Real Madrid, en el que se indica que "corresponde a la Asamblea General Extraordinaria la emisión de títulos transmisibles representativos de deuda o de parte alícuota patrimonial". Es decir, que si Florentino no cumpliera su palabra de convocar un referéndum, sobre todo viendo que ahora mismo no tiene el respaldo necesario, esta podía ser su escapatoria, pues sabido que la Asamblea de Socios Representantes, también llamados socios compromisarios, la tiene en un 99,9% de su lado. Enrique Riquelme, tras depositar su voto. (EFE/Rodrigo Jiménez) De hecho, si de algo han servido también estas elecciones a la presidencia del club blanco, es para constatar que la actual representación de esta asamblea, ante la que, como hemos comentado, año tras año Florentino Pérez se da auténticos paseos militares, no es proporcional al respaldo con el que actualmente cuenta el reelegido presidente. Los compromisarios, una de las quejas de los socios Esta es una de las grandes quejas de muchos socios del Real Madrid, quienes han visto cómo personas como, por ejemplo, el famoso Anas Laghrari, son, no solo socios, sino también compromisarios. Una condición que también tienen empleados y directivos del club como José Ángel Sánchez, Manuel Redondo o Carlos Ocaña. Así como familiares y amigos de personas cercanas a Florentino, empezando por sus hijos. “Somos una gran familia. Este el Madrid que todos queremos, independiente y sin miedo al futuro”, dijo Florentino tras conocer los resultados de las elecciones. Un discurso en el que volvió a ningunear a su rival. Un Enrique Riquelme votado por 11.814 socios, tan madridistas como los que se lo dieron a Pérez y los que, salvo que este se eche atrás, deberán votar en ese desaguisado de referéndum que ya ha anunciado y que, como se dice del tiro, le puede salir por la culata. Que Florentino Pérez iba a ganar las elecciones a la presidencia del Real Madrid era lo esperado y así sucedió. Lo hizo con 9.927 votos más que su rival y el 65% del total de los emitidos. Una victoria inapelable, aunque probablemente menor de la que esperaba, a tenor del poco tiempo que ha habido entre la convocatoria y la celebración de los comicios.
El dilema de Florentino Pérez: cómo arreglar el desaguisado de un referéndum ya anunciado
Como era previsible, ganó con holgura las elecciones a la presidencia del Real Madrid, pero para sacar adelante el cambio de modelo de propiedad que pretende necesita una mayoría absoluta del censo, sobre el que el domingo obtuvo el 31%










