09/06/2026 06:00 Actualizado a 09/06/2026 07:54 Florentino Pérez seguirá siendo presidente del Real Madrid tras ser el candidato más votado de las elecciones, pero ha quedado claro que la ocurrencia de convocarlas no fue una idea precisamente brillante. Hace un mes Enrique Riquelme era un desconocido y hoy es la cara de la oposición y el aspirante mejor colocado para la sucesión del trono. También hace un mes la confusa operación promovida desde el poder que pretendía (y pretende) aprobar subrepticiamente una transformación del modelo de propiedad admitiendo un pequeño mordisco de inversores externos será a partir de ahora revisada con luces y taquígrafos. Y hace un mes, por último, la prensa pro madridista acompañaba el discurso del amo con una disidencia muy localizada y ahora, vejada obsesiva y públicamente por el sujeto enjabonado, se verá obligada a afilar su juicio so pena de ser acusada de servil. Resumiendo, hace un mes Florentino Pérez gobernaba a placer y a partir de estos comicios convocados en propia puerta se verá más expuesto a sufrir rasguños, desnudado por una rueda de prensa suicida que será recordada eternamente y presionado por unos resultados en los que uno de cada tres votantes no le ha dado su confianza.A Riquelme, a sus 37 años, solo le queda esperar a que el Madrid haga una mala tercera temporada, o a que los años vayan cayendo, para levantar la mano y pedir turno. Habrá quien diga que el relevo, cuando llegue, supondrá una bocanada de aire fresco pero si algo ha demostrado la meteórica campaña electoral es que, más allá de la edad, estamos ante una réplica continuista de la esencia del Madrid del siglo XXI. El modelo consiste en su inexistencia. Ganar es el objetivo y el trayecto poco importa, siempre que se demuestre músculo financiero para fichar a los mejores cromos del álbum mundial. El fichaje de Mbappé no ha dejado moraleja. Y en el palco, por lo demás, un hombre muy rico será sustituido por otro.Florentino Pérez regaló una camiseta personalizada al Papa durante su visita al BernabéuRealmadrid.com/David S. BustamanteEl fichaje de Mbppé no deja moraleja; el modelo deportivo es (y será) el mismoSe aprecia desde Barcelona cierto aire de suficiencia. Y puede estar justificado en cuanto a la existencia de un patrón reconocible como regidor exitoso del club, una hoja de ruta (estilo Flick, la Masia...) aglutinadora y digna de generar orgullo. Respecto a la comparación entre democracias yo tampoco saldría a la calle para celebrar nada. ¿Qué diríamos de Florentino Pérez si hubiera dado botes y alaridos, estilo despedida de soltero, con un grupo de jugadores, pongamos Vinícius, Rüdiger, Carvajal y Bellingham, antes de cerrar las urnas? Ahora que tenemos por aquí al Papa, recordemos el proverbio bíblico: ojo con ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.Redactor Jefe de Deportes de La Vanguardia. Antes subdirector de Mundo Deportivo. Colaborador habitual en medios como RAC1, Esport3 (TV3) y Catalunya Ràdio. Autor del libro 'Jugada personal'.
Florentino gana (y también pierde) unas elecciones convocadas en propia puerta, por Joan Josep Pallàs
Florentino Pérez seguirá siendo presidente del Real Madrid tras ser el candidato más votado de las elecciones, pero ha quedado claro que la ocurrencia de convocarlas no fue una idea precisamente brillante. Hace un mes Enrique Riquelme era un desconocido y hoy es la cara de la...










