La Guardia Civil busca el rastro del "one" del caso Leire y ya quedan pocas dudas de que las sospechas sobre la identidad de ese jefe supremo -que conocía y alentaba las andanzas de la fontanera del PSOE y su grupo- se dirigen a Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno aparece mencionado en multitud de ocasiones en el sumario y su participación es, de momento, una posibilidad que debe ser contrastada. En esa búsqueda, la Unidad Central Operativa (UCO) cuenta con una baza fundamental: el contenido del teléfono del amigo del jefe del Ejecutivo, Juanma Serrano. Los agentes le incautaron durante el operativo desplegado hace unos días el móvil y un ordenador. Además de pertenecer al círculo de máxima confianza de Sánchez, Serrano fue su jefe de Gabinete en el PSOE antes de que este se convirtiera en presidente del Gobierno y posteriormente se convirtió en presidente de Correos. El juez instructor del caso, Santiago Pedraz, ha resaltado en sus autos su vinculación con la trama, aunque, de momento, su posición procesal está por definir en función del avance de las pesquisas. El contenido de sus dispositivos no será, sin embargo, solo fundamental para determinar su propia imputación, sino también la del presidente del Gobierno. La investigación tratará de determinar si Serrano actuaba como enlace de Sánchez o como contacto de Moncloa con la red. De momento, los mensajes que han podido ser rescatados apuntan a una conexión permanente con Leire Díez que, aparentemente, le informaba de todos sus avances. La UCO destaca esa comunicación en algunos de sus informes que establece a raíz de las conversaciones encontradas en el móvil de Leire. Falta, sin embargo, la otra parte. Los investigadores quieren rescatar aquellos mensajes remitidos por él no solo a Díez, sino también a otras personas. Y sobre todo, determinar si Serrano informaba posteriormente a terceros. Por ejemplo, al propio presidente del Gobierno. La Guardia Civil ha destacado ya la constante "dación de cuentas" que Díez mantenía con Serrano. Se han localizado más de 10.000 mensajes de la fontanera con el representante del núcleo duro de Sánchez a lo largo de distintos años en los que le explicaba, por ejemplo, sus reuniones con el excomisario Villarejo y le avanzaba que "el de la boina" le había dado "algunos papeles muy buenos para el jefe". Serrano le escribió otros mensajes. "Mira el jefe cómo cita lo de los audios", le dijo en una ocasión, coincidiendo con el final de su periodo de reflexión tras la carta remitida a la ciudadanía a raíz de la apertura de diligencias contra su mujer, Begoña Gómez. El borrado Existe, además, constancia de la presencia de Serrano en la reunión en Ferraz que marcó el inicio de la actividad de la trama. La UCO sitúa el nacimiento operativo de la actividad de las 'cloacas' justo después de la Carta a la Ciudadanía que Sánchez publicó el 24 de abril de 2024. Dos días después, Cerdán convocó una reunión en Ferraz "para que facilitaran información susceptible de ser empleada en la defensa del presidente del Gobierno y su entorno más próximo". Fuentes cercanas al caso aseguran que la UCO confía en "el elemento sorpresa" y la falta de cálculo previo sobre la posibilidad de este móvil y este ordenador en concreto. Tras detectar que, en otras ocasiones, se han llevado a cabo borrados en el intercambio de comunicaciones, esperan que Serrano se sintiera fuera del foco de la investigación y no llevara a cabo la eliminación de material que consideran relevante. Lo que se halle en esos dispositivos será fundamental para el futuro de Sánchez. La UCO elaborará un informe tras el análisis del contenido que entregará al magistrado instructor. Como aforado, el presidente no puede ser investigado por la Audiencia Nacional. Si existen indicios suficientes en su contra, el juez Pedraz debería dirigir una exposición razonada al Tribunal Supremo, que sería el encargado de decidir al respecto. Sánchez se ha desmarcado de manera pública de la red. Se ha mostrado "decepcionado e indignado" por sus actividades. "Nunca se me ha informado sobre sus andanzas", ha afirmado el presidente, apuntando a que desconocía los movimientos de la fontanera. "Nunca lo hubiera tolerado", ha subrayado respecto a las maniobras que investiga la UCO. La Guardia Civil busca el rastro del "one" del caso Leire y ya quedan pocas dudas de que las sospechas sobre la identidad de ese jefe supremo -que conocía y alentaba las andanzas de la fontanera del PSOE y su grupo- se dirigen a Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno aparece mencionado en multitud de ocasiones en el sumario y su participación es, de momento, una posibilidad que debe ser contrastada. En esa búsqueda, la Unidad Central Operativa (UCO) cuenta con una baza fundamental: el contenido del teléfono del amigo del jefe del Ejecutivo, Juanma Serrano.