Hace 16 años clavados, Marc Márquez ganaba la primera carrera de su vida en el Mundial de motociclismo. Por aquel entonces era un pipiolo de 17 años y pocos adivinaban en qué iba a convertirse el talento de Cervera. El pasado domingo, en el GP de Hungría, justo un día después del aniversario de su estreno en el cajón más alto del podio, el campeón catalán firmó su victoria centenaria en MotoGP. Solo otros dos pilotos, Valentino Rossi y Giacomo Agostini, alcanzaron esa cifra en el pasado.En el GP de Italia de 125cc en 2010, otro chaval observaba muy de cerca el despertar de la bestia: Pol Espargaró quedó tercero aquel día en Mugello. “Hasta que empecé a competir con Marc, nunca tuve un rival tan constante y difícil”, cuenta el expiloto y comentarista televisivo a EL PAÍS. A la postre, fue su mayor rival en las categorías intermedias, llegando a disputarse ambos más de una decena de carreras. “Lo que hace difícil el cuerpo a cuerpo contra Marc, especialmente en las últimas vueltas, es su capacidad para arriesgar, ya que él, en estas situaciones, puede mantener cierto control y aplicar una dosis de estrategia en sus adelantamientos, lo más complicado de conseguir cuando la adrenalina está por las nubes y el cansancio hace mella”, explica el catalán, que luego fue su compañero en MotoGP y acumuló una experiencia de 20 años como profesional.El rival que más veces quedó por detrás de Marc (11) en un gran premio es Valentino Rossi, pero el italiano no ha querido saber nada de su acérrimo rival desde que rompieron relaciones en 2015. Espargaró y Dani Pedrosa son los siguientes en esta particular lista con nueve segundas plazas, seguidos por Andrea Dovizioso y Jorge Lorenzo con ocho. Huelga decir que todos ellos lograron batir en varias ocasiones a Márquez, muy difícil de superar, pero no imbatible. A ese clavo ardiendo se agarran sus contemporáneos en la parrilla.“Alcanzar las 100 victorias es un logro impresionante, da vértigo solo con pensarlo. Marc ha hecho un montón de cosas fascinantes en todos los aspectos, pero ninguna como esta. Después de todas las lesiones que ha sufrido, su título del año pasado fue un logro muy importante a nivel deportivo, pero más todavía en el aspecto mental y emocional”, le elogia Dovizioso, tres veces subcampeón del mundo por detrás del coloso. El expiloto italiano, ahora probador de Yamaha, protagonizó varios desenlaces de infarto contra el español, a quien recuerda como un luchador incansable.“Pude pelear con él hasta la última curva en muchas ocasiones, y salí ganador varias veces. Lo sorprendente es que antes de empezar la carrera ni yo ni el equipo esperábamos que él pudiera estar tan cerca, porque habíamos sido muchísimo más competitivos”, rememora sobre aquellos años liderando el proyecto de Ducati. “Su secreto era y es más que evidente: Marc nunca se rinde ni tiene miedo a arriesgarse y usar toda su fuerza. Con él, no podías competir a puñetazos, sino que debías adaptarte y buscar la mejor estrategia para contraatacarle”, señala.Márquez no solo ha sido siempre un rival incómodo para el resto, sino que ha trabajado mejor que nadie la lucha psicológica dentro del garaje. “Nunca he sido un compañero cómodo, al compañero de equipo, si puedes, se le hace la vida imposible”, contaba él mismo hace unos años. Quien más le sufrió fue Pedrosa, que le vio llegar a la categoría reina como un huracán en 2013, año del primero de sus siete títulos en la cúspide. “Él siempre iba al cien por cien y luego modulaba. Destrozaba varias motos a lo largo del fin de semana, pero el domingo estaba en el podio. Yo no podía permitírmelo, porque si me caía sabía que terminaba en el hospital. Él era muy valiente y siempre se las arreglaba para salir bien parado”, recuerda el ganador de 54 grandes premios.Pedrosa también destaca un elemento único en el pilotaje que define el contraste de Márquez con la mayoría de pilotos de motociclismo. “Cuando eres pequeño y estás empezando, te enseñan a entrar con paciencia en las curvas para salir bien. Entonces, cuando tienes la salida controlada, empiezas a buscar los límites en la entrada. Marc, en cambio, lo hace al revés y es capaz de arreglárselas incluso cuando va pasado de rosca”, incide. Su actual jefe de equipo, el expiloto Davide Tardozzi, señala que la cabeza separa a su pupilo del resto: “En un mal momento, tiene la actitud mental adecuada. A muchos pilotos tienes que decirles que son rápidos, convencerles de que pueden lograr sus metas, él simplemente lo sabe”.La acumulación de caídas y lesiones no amedrentó a un Márquez que ha salido, en los últimos años, de mil y un agujeros. Después de 14 visitas al quirófano a lo largo de su trayectoria, han sido las nueve intervenciones en el brazo derecho desde 2019 las que más han modulado su espíritu indomable de antaño. “Ahora es un deportista más sabio, ha aprendido de los errores año tras año. Es capaz de mejorar a diario y tira mucho más de experiencia”, apunta Jorge Lorenzo, pentacampeón del mundo y el único capaz de levantarle un Mundial en su racha imperial de seis títulos entre 2013 y 2019. “Cuando era más joven, todavía era más agresivo e impetuoso, pero al final ni yo ni nadie pudimos parar su velocidad y talento”, agrega el mallorquín, con quien tuvo sus más y sus menos.El nuevo Marc, opinan todos ellos, es algo distinto, pero igual letal. “Marc ha cambiado de estrategia. Tiene más madurez a la hora de combatir por la victoria y afrontar los momentos delicados de la carrera. Con los años, quizás pierdes algo de agresividad, pero potencias tus puntos fuertes y aprovechas todavía mejor las debilidades del rival”, señala Espargaró. “Con su talento, mentalidad y el miedo que inspira en los rivales, podría durar muchos años más en la cumbre de MotoGP, pero creo que esos problemas en el brazo algún día terminarán por limitarle”, concluye Dovizioso.En la parrilla actual, todos le tienen tomada la matrícula y nadie confía del perfil bajo que lanza cuando le hablan de remontada rumbo al décimo título mundialista, el octavo en MotoGP. “Nunca jugaré al póker con Marc”, decía Pecco Bagnaia, su actual compañero y tercer clasificado en Balaton Park, tras escucharle rebajar las expectativas en la sala de prensa. “Los campeones suelen mentir”, añadía entre risas Pedro Acosta, segundo con la KTM y próximo compañero suyo en el equipo oficial de Ducati a partir de 2027. Está a 72 puntos de Marco Bezzecchi, líder del certamen con la dominante Aprilia, que ya avisaba que nunca se le puede descartar cuando todavía estaba en casa recuperándose de su última intervención en el brazo.
“Marc nunca se rinde ni tiene miedo a arriesgarse”: la dificultad de batir a Márquez, explicada por sus grandes rivales
Pol Espargaró, Andrea Dovizioso, Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa reflexionan sobre el arrollador talento ganador del piloto catalán a raíz de sus 100 victorias














