Los rivales vuelven a sentir el aliento de Marc Márquez en MotoGP, el mismo diablo competitivo que justo hoy hace 16 años ganaba como adolescente su primera carrera mundialista. Ni el paso del tiempo, ni sus 99 triunfos y nueve títulos desde entonces —siete en la categoría reina— han cambiado la esencia del 93, que cuando se baja la visera del casco siempre lo da todo, duelan o no el sinfín de lesiones y operaciones que esconde su cuerpo, víctima de casi 300 dolorosas caídas a lo largo de sus dos décadas como profesional. La última este mismo sábado durante el inicio de la clasificación, donde se levantó como ya es costumbre y procedió a triturar al resto de la parrilla en el GP de Hungría, logrando una pole position y una victoria al sprint inapelable a los 28 días de su última intervención quirúrgica. Nueve cirugías acumula en su maltrecho brazo derecho desde finales de 2019, y él reconoce que a los 33 años y con su cuadro médico, todavía se siente lejos de su mejor forma. Pues vaya, pensarán sus oponentes. Está lejos de los líderes en la tabla, pero siempre cerca en la mente de todos, ahora más si cabe todavía. Márquez empezó el fin de semana a más de 100 puntos del cabecilla del certamen, un Marco Bezzecchi que solo pudo ser sexto en parrilla, pero luego rescató un podio muy valioso en la carrera corta por detrás del puntal de Ducati y el murciano de KTM Pedro Acosta, el único capaz de igualar la velocidad del defensor de la corona en Balaton Park, un trazado donde solo ha ganado él. “Si lucho por la victoria o el podio, es que los demás están haciendo algo mal”, había comentado Márquez a su llegada al circuito húngaro, aunque varios de sus rivales ya apuntaron que le veían perfectamente a tono para disputar el triunfo. “Es normal que quiera quitarse presión, pero el resto no podemos seguirle”, convenía Martín tras echar un vistazo a los ritmos del viernes. El madrileño solo pudo ser sexto tras una mala clasificatoria. Efectivamente, cuando llegó el momento de la verdad, Márquez voló más que nadie y luego impuso un ritmo inigualable en las primeras vueltas de la sprint para escaparse dos segundos en cabeza. Ni siquiera tuvo que mirar atrás. Pudo gestionar e incluso bajar el ritmo en los últimos giros, un hecho positivo dado que todavía le falta el aliento y la fuerza necesaria en el brazo con el paso de las vueltas. “El viernes estaba en modo eco. Hoy lo di todo. Si partes de la primera fila, ayuda mucho. La estrategia fue apretar al principio, tres vueltas a tope, y luego gestionar el resto de la carrera. Salió bien y pude guardar. Pero este domingo ya veremos, porque la carrera se hará más larga”, comentó el ganador.Hace 27 días estaba en un quirófano. Hoy vuelve a ganar en MotoGP 🔥Y lo hace a su estilo. Caída en clasificación. Pole position. Victoria al sprint 🐐Hay pilotos que se levantan ante las adversidades... Y LUEGO ESTÁ ÉL #HungarianGP 🇭🇺 #MotoGP 🏁 pic.twitter.com/oXF7JKz2vA— DAZN España (@DAZN_ES) June 6, 2026