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Hagamos la diferenciaUna institución que ha sembrado desarrollo durante más de un siglo

En una nación donde con frecuencia buscamos ejemplos de instituciones que han trascendido gobiernos, ideologías y coyunturas, la Escuela Nacional Central de Agricultura (Enca) representa una de las historias de éxito más extraordinarias de Guatemala. Este año celebra 105 años de existencia, más de un siglo dedicado a formar jóvenes de todos los departamentos del país bajo una filosofía sencilla, pero poderosa: “Aprender haciendo”, “servir con responsabilidad” y “liderar con conocimiento”.

La Enca no es únicamente una escuela agrícola; es una institución estratégica para el desarrollo nacional. Desde sus aulas han surgido generaciones de profesionales que han contribuido a la producción de alimentos, la conservación de bosques, la protección de los recursos naturales, la investigación científica, la educación superior y el fortalecimiento de empresas e instituciones públicas y privadas. Su legado puede medirse en cifras, pero sobre todo en vidas transformadas. A la fecha ha graduado a cerca de siete mil profesionales de nivel medio: seis mil 225 peritos agrónomos, 617 peritos forestales y 20 peritos agroindustriales. Miles de hombres y mujeres que han llevado conocimiento, innovación y liderazgo a cada rincón de Guatemala.