“La ciudadanía estadounidense es un privilegio y debe ganarse honestamente”, indicó el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin.
La Administración de Donald Trump anunció este lunes acciones legales destinadas a revocar la ciudadanía estadounidense a inmigrantes naturalizados que hayan cometido fraude durante sus procesos migratorios.
En un comunicado, el Departamento de Justicia informó que ha presentado demandas ante varios tribunales federales contra 17 ciudadanos naturalizados estadounidenses acusados de “delitos graves”, entre ellos abuso sexual a un menor, fraude bancario y narcotráfico.
“Cuando los extranjeros con antecedentes penales se aprovechan del proceso de naturalización infringiendo la ley, hay consecuencias“, declaró el fiscal general interino, Todd Blanche.
Entre los afectados figuran ciudadanos naturalizados de múltiples países, entre ellos Cuba, Haití, Colombia, México, India, Somalia, Filipinas o Jamaica.











