El avance del escrutinio en Perú volvió a mostrar un escenario extremadamente ajustado entre las principales fuerzas políticas. Para el analista internacional, Juan Venturino, el resultado no solo representa un nuevo desafío para Keiko Fujimori, sino que evidencia una fractura estructural dentro de la sociedad peruana.
"Habla también de una idea de un país dividido profundamente", aseguró el especialista al analizar el desempeño de la líder del fujimorismo, quien nuevamente quedó envuelta en una elección definida por una diferencia mínima de votos.
Según Venturino, la disputa electoral refleja dos visiones claramente contrapuestas del país. "Hay como dos miradas bien divorciadas y que se han visto con absoluta claridad en estas elecciones", afirmó al referirse a la histórica tensión entre Lima y el interior peruano.
La polarización como fenómeno regional
Para el analista, el caso peruano no es una excepción. Por el contrario, forma parte de una tendencia que se repite en distintos países de la región y del mundo. "Mientras más polarizas, más negocio hay", sostuvo al describir cómo los sistemas políticos actuales parecen favorecer las posiciones más extremas en detrimento de los espacios moderados.











