Por Conservación Internacional México*En México miramos al mar de frente: desde la playa, los puertos, las embarcaciones pesqueras o los destinos turísticos que han hecho de nuestras costas una referencia mundial. Sin embargo, muy pocas veces volteamos a ver los océanos desde los territorios que los sostienen: las comunidades costeras que, aunque no siempre viven frente al océano, dependen profundamente de él y de los ecosistemas asociados; como arrecifes coralinos, praderas de pastos marinos, manglares, marismas y otros humedales costeros además de dunas.En el marco del Día Mundial de los Océanos, reconocer esta conexión entre comunidades costeras y océanos resulta más importante que nunca. México es uno de los países con mayor riqueza marina y costera del planeta; cuenta con más de 11 mil kilómetros de litoral y 17 estados costeros que sostienen especies, turismo, pesca ribereña y alimentación para millones de personas. Además de ser hábitat de miles de especies, estos ecosistemas funcionan como barreras naturales frente a tormentas y huracanes y almacenan carbono, ayudando a mantener el equilibrio climático.Para algunas personas la conservación y la producción fueron vistas como objetivos opuestos. Sin embargo, esa visión es incompleta, ya que los ecosistemas costeros saludables sostienen pesquerías, fortalecen economías locales y aumentan la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático.“Proteger la naturaleza no significaba frenar actividades productivas. A través de los proyectos que implementamos en Conservación Internacional México (CI México) de la mano con aliados como organizaciones y comunidades locales, vemos que las comunidades que conservan manglares y ecosistemas costeros también están protegiendo su alimentación, su economía y su futuro”, menciona Norma Arce, gerente sr. de Océanos de CI México.
Comunidades costeras, clave para la conservación de los océanos | CI México
En el marco del Día Mundial de los Océanos, reconocer esta conexión entre comunidades costeras y océanos resulta más importante que nunca.











