Actualizado Domingo,
junio
21:39Para llegar al lugar se�alado hay que andar y andar y andar un poco m�s. Paso a paso, el habitual paisaje arbolado va quedando sustituido por hileras de libros apilados. Libreros, asistentes y escritores por igual recorren la Feria del Libro de Madrid casi sin inmutarse, mientras las casetas se van sucediendo entre s�, y los ejemplares se amontonan. En medio de todo ese caos bullente, las filas de asientos de uno de los pabellones en el coraz�n de la Feria se van llenando una tras otra. Dos de los autores m�s reconocidos del panorama narrativo espa�ol, Marta Jim�nez Serrano (Madrid, 1990) y Manuel Vilas (Barbastro, 1962), se re�nen para hablar de este otro milagro �ntimo que son los libros, en un nuevo encuentro organizado por La Lectura, el suplemento cultural de EL MUNDO.Sobre literatura, entusiasmos y desenga�os. Bien podr�a ser la sinopsis del evento, patrocinado por la Fundaci�n Santander. No es el caso. Se trata realmente de su t�tulo, y la explicaci�n es casi po�tica: �Encontr� v�nculos en dos espacios que no tienen nada que ver narrativamente, aunque conceptualmente s� vi algunos vasos comunicantes�, explic� Lucas haciendo alusi�n a las obras de ambos escritores. Se refiere a Ox�geno (Alfaguara), un relato en primera persona sobre el accidente dom�stico que Marta Jim�nez Serrano sufri� hace ya m�s de seis a�os. Manuel Vilas, por su parte, no es ajeno a ese sufrimiento, aunque en este caso Islandia (Ediciones Destino) narra la cruda realidad de un divorcio, el suyo propio.De desenga�os parece ir la cosa y coincidieron los dos en ese dif�cil equilibrio entre la ficci�n y la realidad. �Siento que la exposici�n a la que me enfrento en mi libro es muy tramposa. Para m�, se trata de un relato controlado, con el narrador que yo he querido y con la informaci�n jerarquizada como yo quiero�, explic� la autora de t�tulos como Los nombres propios. Quiz� sea su pasado como poeta o la terapia, pero en eso de mostrar los sentimientos Vilas parece todo un experto: �Yo soy un inconsciente cuando escribo, no mido mis palabras y cuando el libro aparece empiezo a sufrir trastornos de ansiedad porque me doy cuenta de que lo he contado todo�. La palabra, coincidieron los dos, la manejan a su gusto para contar su realidad en primera persona. �Escrib� Islandia a pie de divorcio�, confes� el oscense.Las novelas, adem�s, no dejan de mostrar algunos problemas de la realidad actual. Lucas, de hecho, defini� ambas como artefactos pol�ticos con un mensaje cautivador, especialmente Ox�geno y su clara cr�tica a la crisis de la vivienda. �Era indisociable de la historia, pero tuve mucho cuidado de contarlo desde el lugar m�s limpio posible�, agreg� Jim�nez Serrano. Y, aunque la denuncia a la precariedad no aparezca escrita de forma literal, su presencia queda asumida desde la primera l�nea: �La historia en s� ya lo narraba. No necesitaba m�s. No quer�a que sonara como un art�culo de peri�dico�. El mercado inmobiliario, como desenga�o de los que han hablado los autores.Para saber m�sNo por ser la m�s obvia ha de ser ignorada esa desilusi�n con respecto a la pareja. Porque el amor parece ser la base de todo. De lo bueno y de lo malo. �Yo viv� tres meses de aut�ntico sufrimiento porque me di cuenta de que estaba profundamente enamorado de mi mujer. Y no lo sab�a. Llevaba una venda en los ojos�, asever� Vilas. Islandia, en su caso, funcion� como un �acto de expiaci�n� mientras luchaba por descubrir qu� hab�a cambiado en su relaci�n y por qu� ya no se amaban. �Hay algo en las dos historias de pareja que es dif�cil de contar porque es muy inasible�, apostill� Jim�nez.Sus obras relatan desenga�os, s�. Pero sin olvidarse de los entusiasmos. Fue Jos� Hierro quien dijo que �a la alegr�a se llega por el dolor� y estos autores lo han demostrado con su pluma y con su experiencia. �En el caso concreto de Ox�geno se mezclan el p�nico por morir y el asombro por estar vivo�, describi� la madrile�a. Quiz� por eso la iron�a y el humor quedan tan plasmados entre sus l�neas. �Es lo que hace el peso de amortiguaci�n necesario, pero no quer�a que fuera un escudo contra lo grave�, incidi�."Soy un inconsciente cuando escribo. No mido las palabras y cuando el libro aparece empiezo a sufrir trastornos de ansiedad porque me doy cuenta de que lo he contado todo"Manuel Vilas, autor de 'Islandia'Aunque parece imposible, en Islandia el uso de la comedia es incluso mayor. O al menos esa es la visi�n que traslada el autor de esta novela: �Tanto la iron�a como el humor acuden a m� de una forma absolutamente natural y que tiene que ver con mi manera de ver la vida, a pesar de que no tenga jam�s una intencionalidad humor�stica�. Es entonces cuando el verso de Jos� Hierro se convierte casi en una filosof�a vital, al menos para Manuel Vilas. De ah� que la celebraci�n de la vida y sus cambios de rumbo sean los aprendizajes que se obtienen al leer Islandia. Y tambi�n Ox�geno. �Yo ten�a que contar mi historia, sobre todo para que sirviera a otras personas�, explic� el escritor durante el encuentro.Entre v�tores y aplausos, la mesa fue llegando a su fin. Minuto a minuto, los dos escritores se iban precipitando hacia su conclusi�n final. Ambos cargan una historia sobre desenga�os y entusiasmos, s�, pero, sin duda, lo que capitaliz� el encuentro fue la literatura. Porque Marta Jim�nez Serrano y Manuel Vilas son expertos en ella y los dos han utilizado la palabra como v�a de escape y de desahogo. �Yo concibo la literatura como un gran servicio a la vida�, detall� Vilas. Y tanto. Ox�geno e Islandia se articulan como dos diarios de una tragedia inevitable. Un divorcio y un accidente dom�stico grave. Un �ya no estoy enamorada de ti� y un �supe qu� es estar muri�ndose�. Sobre todo, un dolor en com�n que les ha llevado a plasmar su emoci�n en las p�ginas que hoy leen miles de personas. �De un libro hay que salir con m�s razones para estar enamorados de la vida�, defendi� Vilas. Porque, seg�n coincidieron, la literatura es �una defensa a la vida�. Y eso, tras casi una hora de di�logo ante el p�blico, parece haber quedado claro en el encuentro.















