MyInvestor ha dado un paso más en la integración de servicios financieros en entornos de inteligencia artificial. El neobanco —controlado por Andbank— ha habilitado una solución que permite a los usuarios de asistentes como ChatGPT, Claude o Perplexity consultar, comparar e iniciar la contratación de productos de inversión directamente desde una conversación, con información conectada en tiempo real a sus sistemas.Se trata de la primera plataforma europea en llevar su catálogo de inversión a este tipo de entornos, en un momento en que la industria financiera explora formas de relación con el cliente apoyadas en modelos conversacionales.La herramienta, desarrollada junto a la firma especializada GPTadvisor, permite que las respuestas generadas por los asistentes no se limiten a conocimiento general, sino que accedan a datos verificados y actualizados del propio neobanco. Este enfoque busca reducir uno de los principales riesgos asociados a la inteligencia artificial generativa: la posibilidad de ofrecer información desactualizada o imprecisa.En la práctica, el usuario puede formular preguntas como la comparación de fondos indexados con menores comisiones o solicitar análisis entre distintas carteras automatizadas. El sistema devuelve resultados directamente vinculados al catálogo de MyInvestor, con datos en tiempo real sobre rentabilidad, riesgo o costes.En esta primera fase, la funcionalidad se centra en fondos de inversión y carteras automatizadas, aunque la entidad prevé ampliarla a fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) y acciones disponibles en su plataforma. Además de la consulta y la comparación, el usuario puede iniciar desde el propio chat el proceso de contratación, si bien este se completa posteriormente dentro de la app o la web del banco, donde debe identificarse con sus credenciales por motivos de seguridad.Así, el usuario puede preguntar en ChatGPT, “cuál es fondos con menores comisiones de MyInvestor” o “qué fondos de Bolsas emergentes tiene la plataforma de MyInvestor”.La arquitectura tecnológica de este proyecto se apoya en un estándar abierto que actúa como puente entre los modelos de inteligencia artificial y servicios externos, como bases de datos o plataformas bancarias. Este protocolo permite a los asistentes combinar el conocimiento aprendido durante su entrenamiento con información dinámica procedente de fuentes específicas.Al tratarse de un estándar abierto, la integración no queda limitada a los asistentes actuales, sino que podría extenderse a otras plataformas compatibles en el futuro, lo que amplía el potencial alcance de este tipo de servicios.Este tipo de colaboraciones ya se ha dado con otro tipo de operadores, como intemediarios de billetes de avión o de entradas de conciertos. Hace cuatro meses, el acuerdo de la neoaseguradora Tuio con ChatGPT causó cierto revuelo en el sector asegurador, e incluso se le atribuyó el desplome bursátil de otras compañías, al considerarse que ChatGPT será una fórmula para saltarse intermediarios, como los corredores de seguros. Colaboración con GPTadivsorEl proyecto se enmarca en la estrategia de MyInvestor de incorporar capacidades de inteligencia artificial a su propuesta para el inversor minorista, en colaboración con GPTadvisor, con quien mantiene una alianza para el desarrollo de soluciones basadas en IA generativa aplicada a la inversión.Cristina Filpo, responsable de inteligencia artificial de MyInvestor, subraya el cambio en los hábitos de los usuarios: “Los asistentes de IA se están convirtiendo en una nueva puerta de acceso a los servicios financieros”. Según la directiva, el objetivo es facilitar que los clientes “puedan informarse, comparar productos y tomar decisiones de inversión allí donde ya están interactuando con la tecnología”.Desde GPTadvisor, su consejero delegado, Salvador Mas, destaca el carácter pionero del proyecto y apunta a un cambio estructural en la relación con el inversor. “La IA conversacional va a mejorar la forma en que las personas interactúan con la inversión”, señala.El lanzamiento se produce en un contexto de creciente competencia entre entidades financieras por integrar herramientas de inteligencia artificial en su operativa y en la atención al cliente. Aunque todavía en una fase inicial, este tipo de soluciones anticipa un modelo en el que la contratación de productos financieros podría desplazarse progresivamente desde las plataformas tradicionales hacia interfaces conversacionales integradas en el día a día digital del usuario.