NoticiaSímbolos, música con letras que invitan a la inmolación y el anonimato en las redes sociales son estrategias del movimiento terrorista.Yihad Islámica. Foto: Anas Baba. AFP07.06.2026 20:38 Actualizado: 07.06.2026 20:38
Cuando pensamos en propaganda yihadista nos viene a la mente la imagen de un hombre con un pañuelo en la cabeza, con la cara cubierta, vertiendo amenazas contra la cultura occidental. Pero el yihadismo ha evolucionado en su forma de extender sus discursos de odio: ahora está presente en las redes sociales de una manera más sibilina, discreta y menos evidente.Solo de esa manera los videos que promueven el yihadismo pueden permanecer más tiempo disponibles para los usuarios, al sortear las políticas de restricción de contenidos violentos.Una investigación que llevamos a cabo en la Universidad Camilo José Cela, publicada en la revista científica Estudios sobre el mensaje periodístico, desvela la existencia de videos en YouTube que enmascaran contenidos violentos yihadistas a través de la simbología.Por ejemplo, los investigadores analizaron un video documental titulado Heirs of Glory difundido en YouTube, producido por la organización yihadista Jabhat al Nusrah y que permaneció al menos siete meses subido en la red social.De los 43 minutos de duración de la grabación, el 74 por ciento de las escenas hace uso de distintos símbolos, con una doble función de mimetismo y enmascaramiento ideológico, para proyectar una actividad intrínsecamente violenta. Estos elementos simbólicos pueden ser animales, banderas, imágenes de eventos significativos, de líderes islamistas, fotos de lugares sagrados, de mujeres y niños, así como de naturaleza, paisajes u objetos que, en su interpretación religiosa, promueven el encubrimiento de la doctrina extremista.Los símbolos más frecuentes son la representación de eventos significativos contemporáneos (29 por ciento), como los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001; la presencia de líderes islamistas (26 por ciento) y la aparición de lugares sagrados como la mezquita de Al-Aqsa (19 por ciento).Otra investigación publicada por los mismos investigadores en la revista académica Doxa Comunicación analiza esta misma estrategia de rebajar la violencia explícita, pero en los versos de las composiciones musicales yihadistas para facilitar su expansión a través de redes sociales.Ese tipo de cánticos edulcoran sus mensajes violentos, pese a que esas composiciones musicales también son un mecanismo de comunicación del discurso del odio. Por ejemplo, los autores demuestran que, en un video musical de 91 segundos, el 65 por ciento de los versos podían identificarse como violentos, y el 55 por ciento de ellos amparaban el martirio por la fe en forma de inmolación, utilizando elementos simbólicos que dificultan la restricción de contenidos por parte de las redes y plataformas.El simbolismo musical en esos versos gira en torno a tres referencias: el combate, la sangre y la muerte. Por ejemplo, el simbolismo de ciertas palabras permite rebajar el nivel de violencia sin evitarla con expresiones como “¡Oh Gran Siria! ¡Tierra donde se juntan el Credo y el rocío!”. Pero “el rocío” no está incluido en esta frase de manera inocente: tiene una función apocalíptica, ya que en los escritos religiosos tiene relación con la llegada del Dajjal (demonio o anticristo).Las alusiones al martirio religioso también son frecuentes en estas composiciones, con una clara apología del asesinato cuando se mencionan frases como: “Llenan la faz de la tierra de sudarios (que forman parte del rito funerario islámico)”.Sorprendentemente, la estrategia de difusión de estos mensajes audiovisuales y musicales que promueven el yihadismo no responde a algo medido y dirigido. El movimiento yihadista ha modificado su mecánica global de expansión ideológica aprovechándose del anonimato de las redes sociales a través de una estrategia de difusión individual e improvisada.Por tanto, nos enfrentamos a lobos solitarios en internet cuya misión es propagar contenidos yihadistas que deben durar el máximo tiempo posible antes de ser retirados. A esta conclusión llegan los autores de otra investigación publicada en la revista Latina de Comunicación Social después de analizar 234 videos yihadistas extraídos de las búsquedas de contenidos con más visualizaciones en YouTube España.Regulaciones difícilesEn este contexto se hace aún más complicado establecer un control en redes sociales para frenar la difusión de mensajes de odio contra la cultura occidental. Difícilmente un algoritmo puede eliminar un video que solo tiene simbología yihadista sin violencia explícita.A esto se suma que la red social X ha otorgado una libertad casi absoluta para la publicación de contenidos, aunque con un control en manos de los usuarios a través de sus “notas de la comunidad”.Por su parte, Meta (Instagram, WhatsApp y Facebook) ha decidido copiar esta estrategia de la red social de Elon Musk y prescindir de las empresas periodísticas de verificación. ¿Estamos preparados en la sociedad para que los usuarios identifiquen estos mensajes del terror ocultos en las redes? Cada vez será más difícil determinar lo que es verdad, mentira o lo que va en contra de la seguridad de nuestra sociedad.1990s: Los primeros foros en líneaLa que fue considerada su página web (alneda.com) y foros en línea fueron de las primeras formas en las que se usó internet para la radicalización a través de la difusión de propaganda yihadista.2001: Al Qaeda y su página webDespués del 11 de septiembre de 2001, su página web cayó por lo que migraron a otros dominios para difundir sus discursos, videos, libros de entrenamiento, así como exaltar la figura de Osama bin Laden y sus ideologías.2007: La propagación de YouTubeGrupos yihadistas se popularizaron en plataformas como YouTube por difundir videos como grabaciones de ataques, discursos de sus líderes y material de entrenamiento.2010: La revista ‘Inspire’Al Qaeda publicó en 2010 el primer número en inglés de la revista Inspire, un magacín yihadista de distribución online. Su público eran simpatizantes del yihadismo en occidente, incitándolos a cometer atentados. Se publicó hasta el 2015.2014: El Estado Islámico y las Redes socialesEl ascenso de Isis a mediados de 2014 marcó un punto culmen. El grupo usó Twitter, Facebook, YouTube e Instagram para reclutar y coordinar sus actividades, a través del uso de hashtags y videos.2015: Uso de Telegram y expansión por mensajeríaTras las restricciones y bloqueos impuestos por Twitter y Facebook, los yihadistas migraron a aplicaciones de mensajería como Telegram y WhatsApp. Isis utilizó Telegram para crear canales privados y difundir propaganda sin el riesgo de ser rápidamente detectados.2023: Nuevas tácticas de captaciónEn los últimos años, los yihadistas han comenzado a ingresar a comunidades de videojuegos en línea y servicios de streaming, como Twitch, para captar a los jóvenes. Allí, difunden propaganda enmascarada como contenido inofensivo.2024: El uso de la Inteligencia ArtificialCon la ampliación del acceso a la inteligencia artificial (IA), los grupos yihadistas comenzaron a usarla para crear y difundir propaganda, como videos alterados y mensajes falsos diseñados para reclutar y radicalizar seguidores.(*) Director del Grado en Comunicación Audiovisual y Nuevos Medios, Universidad Camilo José Cela, España. Es una organización sin ánimo de lucro que busca compartir ideas y conocimientos académicos con el público. Este artículo es reproducido aquí bajo licencia de Creative Commons. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







