Actualizado Domingo,
junio
22:56Las ma�anas en que hay alg�n acto importante de Pedro S�nchez -en Espa�a o el extranjero- o una comparecencia, como, por ejemplo, las que se celebran tras el Consejo de Ministros, muchos empiezan a mirar el reloj desde primera hora. Eso dicen. Juegan a adivinar con qu� margen les caer� la "bomba", esto es, una decisi�n judicial, una actuaci�n de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad... Hace mucho tiempo que en el Gobierno miran con recelo las actuaciones de algunos jueces. Y tambi�n hace mucho tiempo, desde que se conoci� en 2024 que Bego�a G�mez, la mujer del presidente del Gobierno, estaba siendo investigada, que se decidi� elevar el tono contra algunos magistrados, derivando en una tensi�n sin precedentes entre dos poderes del Estado."Es imposible creer que todo son casualidades", coinciden varios ministros sobre la coincidencia en el tiempo de casos como el que implica al ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, al hermano del jefe del Ejecutivo o a las llamadas cloacas del PSOE. "Es verdad que el Gobierno tiene actividad todos los d�as y alguna cosa va a coincidir, pero es que es llamativo", se�ala una persona que trabaja codo con codo con S�nchez. "La actualidad pol�tica est� al albur de los jueces", lamenta un ministro. "Del Gobierno se habla por los jueces no por lo que hacemos", dice resignado otro, sabedores de que sus iniciativas o los buenos datos macroecon�micos quedan opacados. "No tenemos el control de los tiempos", constatan, deseando que llegue el verano para tener un respiro.Los socialistas cre�an que el juicio sobre el caso Kitchen -la operaci�n del Ministerio del Interior en el gobierno de Mariano Rajoy que utiliz� los resortes del Estado (polic�a, fondos reservados, inteligencia) para espiar a Luis B�rcenas y sustraerle las pruebas que pod�an comprometer al entonces presidente- les ayudar�a a tomar ox�geno, les apartar�a la lupa de la corrupci�n y permitir�a igualar discursos. Pero el estallido de las cloacas del PSOE, con la entrada de la UCO en Ferraz retransmitida por todos los medios minutos antes de una sesi�n en el Congreso; la imputaci�n de Zapatero por presuntos delitos de corrupci�n, con el descubrimiento de una llamativa caja fuerte con joyas; o la inminente sentencia del caso Mascarillas que sienta en el banquillo al ex ministro Jos� Luis �balos han opacado la causa que impacta de lleno en el PP. "Todo se televisa, todo se lleva a las emisoras de radio...todo parece propio de un espect�culo. Estamos en un momento en que todo parece un show y en el que todo parece que es judicializaci�n de la pol�tica", se queja un ministro.Aunque con la investigaci�n de Santiago Pedraz hay muchos ministros que han dado un paso al lado, desligando toda comparaci�n con la instrucci�n que ha podido hacer Juan Carlos Peinado (caso Bego�a G�mez) o Beatriz Biedma (caso David S�nchez) y enterrando la teor�a del lawfare -algo que tambi�n hacen en la investigaci�n a Zapatero o �balos- s� est� instalado en el n�cleo duro de S�nchez y en buena parte de sus fieles la percepci�n de que hay una operaci�n para "derribar" al Gobierno, en la que adem�s de partidos pol�ticos, pseudosindicatos o medios de comunicaci�n incluyen a algunos jueces. Su creencia es que el PP sabe de antemano algunas decisiones judiciales, que maneja informaci�n privilegiada.Los miembros del Ejecutivo consultados evitan, dicen, generalizar, argumentando que su causa es contra "algunos magistrados". Y se quejan, como ha hecho S�nchez ante los suyos, de que parezca que haya "dos velocidades" si se trata del PSOE o el PP. Aluden, por ejemplo, a que la UCO sigue esperando a�n autorizaci�n del juez para investigar a la pareja de Isabel D�az Ayuso."El respeto hay que gan�rselo. El respeto no se impone", se�ala un destacado cargo socialista en alusi�n a la condena que hizo por unanimidad el Poder Judicial por los ataques a los jueces desde las "altas instituciones". "Muchas cosas son un desprop�sito, un disparate. Hay jueces que lo que buscan es fabricar un titular", reflexiona otro alto cargo socialista. "Hay una causa pol�tica detr�s y todos sabemos quienes est�n", describe alguien cargo en Madrid. "Hay que llamar a las cosas por su nombre".Esta posici�n dura la abanderan p�blicamente ministros como �scar L�pez y �scar Puente. Y ellos hablan, en muchas ocasiones, por boca de S�nchez. "Est� siendo todo muy burdo y ya estamos instalados en el relato de la persecuci�n ad hominen al presidente", constata un ministro. "Nosotros somos respetuosos con el Poder Judicial, no tengo la sensaci�n de que sea as� al rev�s", apunta un cargo institucional.Todas estas percepciones y sensaciones han derivado en tensi�n, donde el Gobierno conjuga el llamamiento al "respeto" al trabajo de la Justicia, con la muletilla de que "la Justicia haga Justicia", que viene a ser la versi�n edulcorada del "hay jueces haciendo pol�tica", que propugn� S�nchez. "No creemos que sean los jueces en general, pero en esta estrategia de destrucci�n y derribo del presidente se han sumado la derecha pol�tica, medi�tica y judicial. El drama es que hay determinadas personas que han respondido a la llamada del l�der espiritual de la derecha, que es Aznar. Y del que pueda hacer que haga nacen jueces como Peinado", reflexionan fuentes gubernamentales.Y desde una formaci�n socia del Gobierno, se quejan: "El PSOE se ha apropiado del lawfare, lo est�n banalizando". Ellos descartan que lo de Zapatero o Leire D�ez responda a una persecuci�n judicial.










