DiligenciasLa moci�n triunfante de 2018, en la que no se ley� programa alguno, no fue constructiva y no dignific� la vida p�blicaPedro S�nchez y Jos� Luis �balos, en la moci�n de censura de 2018.EFEActualizado Domingo,
junio
22:52Audio generado con IA�Por qu� tenemos una crisis constitucional? Porque el Gobierno no ha contado durante toda la legislatura con la confianza parlamentaria que otorga la aprobaci�n de los Presupuestos. Los casos de corrupci�n y los esc�ndalos alrededor del PSOE suponen un ataque a la ejemplaridad democr�tica, por lo tanto, tambi�n abundan en dicha crisis. Nuestros constituyentes quisieron un Gobierno y presidente fuertes, por eso dise�aron una moci�n de censura constructiva y regalaron al segundo el tiempo pol�tico mediante la potestad de disolver las C�maras libremente. Con un impeachment inservible en la pr�ctica (art. 102 CE), el resultado es un Gobierno encastillado.�Qu� puede o debe hacer la oposici�n en esta situaci�n? Para empezar, atenerse a la propia Constituci�n. El PP no ha debido desempolvar la moci�n de censura �instrumental�. Por el esperable desplante del PNV y Junts, y porque si hoy estamos en crisis se debe a una tergiversaci�n de la propia instituci�n, dise�ada para exigir la responsabilidad pol�tica del Gobierno y formar simult�neamente otro con apoyo parlamentario estable hasta el final de la legislatura. La moci�n triunfante de 2018, en la que no se ley� programa alguno, no fue constructiva -se disolvieron las Cortes pocos meses despu�s- y no dignific� la vida p�blica, como se pretend�a: alg�n ministerio se convirti� en la cueva de Al� Bab� aprovechando que la vigilancia administrativa se diluy� durante la pandemia.No deja de ser curiosa la falta de estatuto jur�dico de la oposici�n en las Constituciones, tambi�n la nuestra. Porque tan importante como el Gobierno y su control es una minor�a pol�tica fiable y presta a gobernar a la que el sistema solo pide tolerancia con la alternancia y cumplimiento de la ley electoral y de partidos. Sin el peso de la gesti�n a nivel nacional, har�a bien la oposici�n en redescubrir la pol�tica constitucional, disciplina que permite imaginar posibles reformas para repensar, por ejemplo, la pr�rroga presupuestaria, el nefasto papel de los nacionalistas en la gobernabilidad de todos o la imp�dica colonizaci�n de instituciones. Se necesita embridar de nuevo el poder pol�tico porque el futuro, en t�rminos de riesgo democr�tico, ser� m�s salvaje que el presente. Y ya es decir.







