CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica (AP) — El presidente de Sudáfrica prometió actuar el domingo ante lo que calificó como preocupaciones por la migración irregular, tras un aumento de las protestas y del sentimiento antiinmigrante en la economía más avanzada de África, al tiempo que otros países afirman que sus ciudadanos han sido blanco de ataques xenófobos.Los comentarios del presidente Cyril Ramaphosa, en un discurso por televisión nacional dedicado al tema, fueron un reconocimiento de las tensiones. Grupos de protesta contra los migrantes han afirmado que fijaron como plazo el 30 de junio para que los extranjeros que radican sin autorización legal en Sudáfrica se marchen y han solicitado conversaciones con el gobierno.Sudáfrica tiene un historial de violencia desatada por el enojo ante la presencia de migrantes, incluido en 2008, cuando más de 60 personas murieron en lo que grupos internacionales de derechos calificaron como ataques xenófobos contra extranjeros.

Los grupos que piden una nueva ofensiva contra la inmigración han ganado atención en los últimos meses con una serie de protestas. Sostienen que los extranjeros que están ilegalmente en Sudáfrica agravan su desempleo extremadamente alto y ejercen más presión sobre unos servicios de salud pública y educación ya sobrecargados.