Se está haciendo cada vez más natural y frecuente hablar de autos chinos. Y no es para menos, ya que los productos provenientes del gigante asiático han mostrado una voraz madurez durante los últimos años, no sólo en cuestiones estéticas y de calidad, sino también mecánicas.

A la numerosa lista de vehículos utilitarios urbanos, SUV’s y autos compactos que han ingresado últimamente, ahora hay que sumar a la BYD Shark DMO: una singular pick-up que llega para posicionarse en el segmento mediano de una tonelada de carga y lo hace con una propuesta realmente muy disruptiva.

Y, a diferencia de cualquier otra marca china, esta automotriz, cuyas siglas significan Build Your Dream (Construye tu Sueño, en inglés) aterrizó en nuestro país a fines el año pasado pero como filial, es decir, sin importador de por medio, dando muestras contundentes de sus intenciones en este mercado. Así las cosas, Shark viene para dar pelea en un segmento en el que desde hace varios años reina Toyota Hilux, escoltada por Ford Ranger y Volkswagen Amarok, pero la camioneta de BYD propone una combinación inédita entre electrificación, alto desempeño y capacidades todoterreno.

Aires de F-150

Es indudable que, para causar impacto, BYD recurrió a un viejo truco de la industria automotriz china: “Tomar prestado” el diseño de un modelo existente para luego agregarle impronta propia y salir a la cancha. En el caso de la Shark DMO notamos cierta influencia de la Ford F150, la pick-up full size más exitosa de los Estados Unidos. Pero, nobleza obliga, el modelo de BYD agrega tintes del propio ADN de la marca, según los directivos inspirada en la figura de un tiburón, de allí su nombre.