Manuel NietoActualizado Domingo,

junio

16:34�Tengo claro que voy a seguir haciendo el trabajo por el que me pagan, que es atender al ciudadano, y no estar de brazos cruzados y decirle a la gente que se vaya a internet a pedir una cita�, desaf�a Juan Carlos Nieto, el h�roe de M�rida que el pasado mi�rcoles recibi� el apoyo popular de sus vecinos a ra�z de una amenaza de sanci�n por parte del Servicio P�blico de Empleo Estatal (SEPE), en el que trabaja desde hace 15 a�os.�De qu� acusan a este funcionario? De resolver en sus ratos libres los tr�mites de personas que se acercan a su oficina sin cita previa y de no exigirles documentaci�n que ya est� en poder de la administraci�n. La burocracia del Estado considera que estos son verdaderos pecados (faltas graves, seg�n sus Escrituras), cuya penitencia no ser�a ni rezar tres padrenuestros ni sellar 20 documentos, sino padecer seis meses de baja sin goce de sueldo, con la posibilidad de un destierro forzoso a otra delegaci�n.A ese atropello divino, 300 vecinos de M�rida le han intentado poner freno con una concentraci�n frente a la sede del SEPE de la calle Baviano: hubo recogida de firmas, pancartas y peticiones de dimisi�n para los superiores de Juan Carlos. La protesta estuvo organizada por el sindicato extreme�o 25 de Marzo y el Campamento Dignidad.Juan Carlos, el bur�crata de 56 a�os y barba canosa cuyos actos de arrojo consisten en firmar papeles para que los desempleados cobren el paro o reciban ayuda en C�ritas, tuvo un merecido ba�o de masas. Aprovech� el recreo del bocadillo para agradecer el espaldarazo de su querido pueblo, que lo adopt� hace 17 a�os cuando lleg� como funcionario de Correos, ya con dos d�cadas de experiencia en su Madrid natal. �No es caridad, no es nada excepcional lo que hago, es cumplir con mi trabajo�, manifest�, visiblemente emocionado, entre aplausos. No le sobr� el tiempo para agradecer el apoyo de su gente: a las 11 peg� la vuelta hacia su puesto de trabajo para seguir atendiendo a desempleados en apuros.En la oficina, el ambiente de trabajo es �tenso�, seg�n describe este fan�tico colchonero ante Cr�nica. Hasta hace tan solo unos a�os, trabajaban ocho personas; hoy son tres, m�s una jefa, dentro de una ciudad de 60.000 habitantes. Esa directora fue quien empez� a confrontar al �funcionario-h�roe� para que plantara cara a quienes llegaban sin cita previa y se negara a atenderlos, incluso cuando lo hac�a en momentos libres, sin perjudicar a otros solicitantes. �No podemos seguir as��, le espet� su superiora, seg�n el relato de Juan Carlos.M�s tarde llegaron desde Madrid otros superbur�cratas de la Inspecci�n de Servicios del SEPE y le tomaron declaraci�n a �l y a sus compa�eros. Despu�s de Semana Santa, apareci� en su correo la notificaci�n mortificante: el inicio de un expediente, el primero en su intachable carrera, que podr�a tener consecuencias nefastas para el hogar que comparte con su esposa emeritense y su hijo.�Soy v�ctima de una injusticia, sin comerla ni beberla, solo por hacer mi trabajo�Juan Carlos NietoEn tanto, desde el Ministerio de Trabajo aseguran que el expediente no se debe �nicamente a la atenci�n de personas sin cita y que existen otros motivos que no pueden hacer p�blicos por confidencialidad, de acuerdo con un comunicado recogido por El Peri�dico Extremadura.Juan Carlos reafirma que la imputaci�n es por la atenci�n sin cita y por no exigir documentos a los que la administraci�n puede acceder sin necesidad de que se los faciliten. La angustia que experimenta desde ese momento lo llev� a hacer p�blica la situaci�n: �Soy v�ctima de una injusticia, sin comerla ni beberla, solo por hacer mi trabajo�."Siempre ha sido un funcionario ejemplar"Sus viejos conocidos de los sindicatos locales decidieron darle forma a una muestra de apoyo popular. �Es un funcionario que siempre ha sido ejemplar, que siempre est� disponible para echarle una mano a la gente, sin hacer distinciones, y vuelca toda su experiencia para ayudar�, lo describe Manuel Ca�ada, integrante del Sindicato 25 de Marzo y el Campamento Dignidad.Ca�ada explica que un contexto hostil a los desempleados es el que pone a Juan Carlos en la posici�n de benefactor social. Primero, el paro persistente de Extremadura. Segundo, el sistema de cita previa obligatoria para cumplimentar cualquier tr�mite: �Es un aut�ntico calvario. Ponen a los solicitantes a pelear entre ellos por la disponibilidad de las citas cuando tienen solo 15 d�as para solicitar la prestaci�n por desempleo�. Y tercero, la demarcaci�n territorial, que hace que a un ciudadano le pueda tocar la cita en cualquier oficina dentro de su provincia: �Badajoz es la provincia m�s grande de Espa�a. Hay gente que puede tener que viajar 200 kil�metros entre ida y vuelta. Eso solo se le ocurre a un majadero o a un psic�pata: hacerle eso a alguien que ya de por s� est� pasando por la angustia del desempleo�. Juan Carlos relata casos de solicitantes que llegaron en un taxi al que tuvieron que pagarle casi la mitad de la remuneraci�n por el paro.Es en ese marco en el que un �esp�rate que ya te atiendo� o un �p�sate ma�ana a las 11� como los de Juan Carlos pueden resultar un salvavidas. �Lo �nico que intento es dar la atenci�n. En mi trabajo estoy, excepcionalmente, al otro lado de la mesa. Pero luego soy un ciudadano y voy al m�dico, voy a Hacienda, voy a la ITV. Y lo �nico que intento es dar a la gente lo que me gustar�a que me dieran a m� como ciudadano�, se�ala. E insiste en que, a�n con el expediente iniciado, no piensa cambiar su forma de trabajar: �No hay ninguna norma que me diga que tengo que estar brazo sobre brazo en horario de oficina y decirle que no a la gente, que se vaya hasta que consiga la cita, me morir�a de verg�enza si tuviera que hacerlo�.Desde su larga experiencia como funcionario, Juan Carlos pretende que su caso muestre el fracaso �de la cita previa como fin y no como medio�. �l aclara que no est� en contra de la cita previa, pero que s� �es una barrera para muchos, sobre todo para los m�s vulnerables, en un servicio en el que se trata con desempleados�.