Santiago Pando Soldati juega al polo, es sobrino del empresario Santiago Soldati y primo de la estrella de La Dolfina, Adolfo Cambiaso. Nació en el cruce de dos apellidos que en Argentina significan dinero, campo y relaciones. Esas relaciones sirven para muchas cosas, incluso para negocios non santos, y esta semana se conoció un caso judicial que lo tiene en la mira del fiscal de San Isidro, Fernando Domínguez. Para el fiscal, Pando operó en las sombras como intermediario entre una empresa y funcionarios de Arsat para ganar una licitación.
El caso cobró notoriedad porque, tras una serie de allanamientos, la Justicia encontró en la casa del ex presidente de Arsat, Facundo Leal, más de 2 millones de dólares, cocaína, otras drogas típicas de fiestas electrónicas y equipos de espionaje.
Todo arrancó el 4 de enero de 2024, cuando empleados de Arsat descubrieron que en quince contenedores almacenados en un depósito de San Fernando faltaban piezas de cobre y componentes internos de equipos de fibra óptica usados para llevar internet de alta velocidad a todo el país. El depósito lo operaba la empresa ALS. Las cámaras de seguridad no funcionaban y el cerco eléctrico perimetral llevaba tiempo cortado. Lo que parecía un robo de un empleado infiel terminó siendo otra cosa. A medida que el caso fue avanzando, se amplió la investigación porque aparecieron indicios de corrupción en la contratación de la empresa de logística que custodiaba el predio. En este punto comienza a delinearse el rol de Pando.








