"Después de última es cuando empiezan a salir las grandes arreglamos un porcentaje porque vos obviamente te movés para conseguir el cliente, yo me muevo para laburar con la mina esta, y Pato obviamente nos hizo el vínculo". En los mensajes encontrados en el celular de Martín Migueles en los que hablaba sobre los sobornos para aprobar las SIRA, "Pato" era solo un apodo pero con un rol central en la maniobra. Ahora la investigación del fiscal federal Franco Picardi le puso identidad. Se trata de Patricio Guido Marre que comenzó a ser investigado, informaron a Clarín fuentes judiciales. Ya hay algunas certezas: no es funcionario público, sino que se dedica al rubro inmobiliario. Pero para la justicia sería la persona que se vinculaba con los funcionarios para lograr la aprobación de las SIRA a cambio de sobornos durante el gobierno de Alberto Fernández y la gestión de Sergio Massa en el Ministerio de Economía de la Nación. La Fiscalía pidió todas las llamadas entrantes y salientes desde el 1 de enero de 2022 al 31 de diciembre de 2023 de los celulares a nombre de Marre y de Héctor "Pipo" Caputto, otro de los intermediarios vinculados a la maniobra. Y también el registro de visitas a las casas del barrio privado Nordelta donde vivían Migueles y su socio Elías Piccirillo.En la causa se investigan dos maniobras: el rulo con el dólar para obtenerlo a precio oficial y venderlo en el paralelo cuando regía el cepo cambiario y el pago de entre un 10 y un 15 por ciento de sobornos para obtener la aprobación del Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA).Migueles aparece en los dos hechos. Conocido cuando se puso en pareja con la vedette Wanda Nara, en el celular de Migueles la justicia encontró conversaciones sobre cómo gestionaba las coimas con empresas para obtener las SIRA. Una de las personas con las que hablaba para esas gestiones era "Pipo" Caputto y en esas charlas aparecía "Pato"."Nos quedan 1100 USD para repartir más o menos. Avísame vos como querés hacer con…no sé si hablaste algo con Pato, no sé si hablaste con él (...) Pero lo que tenemos que dividir entre nosotros son esos 1100 USD” y "escúchame, yo la cobro mañana y sino la pongo yo, tranquilo. 1244 cada uno. avísame si le damos algo a pato, si no le damos nada", son alguna de esas charlas.Y la más importante en la que Caputto le dice a Migueles que "Pato obviamente nos hizo el vínculo". Para la justicia no hay duda que ese vínculo es con los funcionarios públicos, a quienes también se busca identificar. Pero "Pato" era solo un sobrenombre. Pero la investigación del fiscal Picardi determinó su identidad. En el celular de Migueles se encontró un contacto agendado como “Pato Juli” cuyo número se determinó que está a nombre de Patricio Marre. "Asimismo, en el propio intercambio mantenido con ese contacto aparece un mensaje automático de identificación de cuenta en el que el usuario se presenta como ´Patricio Marre´, circunstancia que refuerza la correspondencia entre el contacto ´Pato Juli´ y el nombrado Patricio Guido Marre", detalló el fiscal en su dictamen. Entre los mensajes que Migueles y Marre mantuvieron surgió que organizaron con Caputto un encuentro en el restaurante "Canta el Gallo", de Nordelta, el 18 de enero de 2023, poco días después del cumpleaños de Marre. "Los diálogos posteriores al encuentro permiten inferir no sólo que la reunión efectivamente se concretó, sino también que habría resultado altamente positiva para los intervinientes. En efecto, Migueles y Marre retomaron la conversación realizando comentarios favorables respecto del resultado del encuentro y de la figura de Caputto, a quien describían como una persona confiable y apta para hacer negocios. Tales referencias resultan particularmente relevantes en tanto guardan directo correlato con el rol que posteriormente exhibe Caputto en las conversaciones vinculadas a la tramitación irregular de SIRAs y habilitaciones irregulares", destacó el fiscal. Cuando Migueles se presentó en la justicia reconoció el vínculo con Pato sin dar a conocer su identidad. Solo señaló que era la pareja de una amiga de su ex pareja. Y esa mujer vinculada a Pato se llama Julieta y tiene una inmobiliaria. De ahí que el contacto haya sido agendado como "Pato Juli". Pero Migueles también admitió los sobornos, aunque los llamó comisiones por intermediación. Así para avanzar sobre Marre la justicia pidió conocer todos sus llamadas para determinar si de allí pueden surgir más vínculos. También quiénes fueron a visitar a Migueles y a Piccirillo a sus casas de Nordelta para determinar si de allí pueden aparecer más información. Por otra parte, la causa sigue avanzando sobre la maniobra del rulo con el dólar oficial. Funcionarios del Banco Central de la República Argentina (BCRA) comenzaron a trabajar en la investigación para determinar la trazabilidad de la maniobra. Concretamente por saber qué personas aportaron los pesos para comprar los dólares y si eran "mulas financieras", es decir sin capacidad para hacer esos operaciones con el fin de ocular a los verdaderos dueños de los fondos.En esa línea, el fiscal Picardi también avanza con un posible lavado de dinero