El deporte no solo fortalece la salud individual sino que es un elemento de inclusión social, es una forma de transmitir valores como la disciplina, el trabajo en equipo, el respeto mutuo, el cumplimiento de las normas, no solo para quienes lo practican, sino también para quienes lo disfrutan. En nuestro país, Ecuador, el fútbol es el deporte más popular, sus hinchas son niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores. Y estos están en todos lados, porque son estudiantes y profesionales de todas las opciones educativas fiscales y privadas.El primer equipo de fútbol en Ecuador fue el Club Sport Guayaquil, que fue fundado el 23 de abril de 1899, mientras que más adelante, el 6 de mayo de 1911 se fundó la Liga Deportiva Guayaquil, que en 1912 organizó el Primer Torneo de Fútbol.La primera vez que Ecuador clasificó para un campeonato mundial fue el año 2002, en Corea y Japón. Mientras que, en la actualidad, se prepara buscando nuevamente una oportunidad que le permita conquistar el balón.Se preguntarán, amigos lectores, por qué en una columna que no está en la sección deportiva, se está hablando de esto. Lo cierto es, que es solo la introducción a un tema sobre el que hay que insistir, pues es de gran importancia: el desarrollo integral saludable y permanente de niños y jóvenes.Sin embargo, no se trata solo del desarrollo individual, en realidad se trata de la salud de la sociedad que integramos todos y de la necesidad de ofrecer a las generaciones futuras de nuestro país oportunidades para lograr un desarrollo no solo corporal, sino también intelectual, emocional y afectivo.Posiblemente, habría menos jóvenes atrapados por la droga, el alcohol, otros vicios, o incluso el sicariato u otros actos delictivos, si tuvieran otras oportunidades. Si lo pensamos bien, a nuestra ciudad, Guayaquil, le hace falta ofrecerles otro tipo de entretenimiento y desarrollo de sus aptitudes e intereses. Entre ellas los deportes, más allá del fútbol y algo muy importante, que es lo relacionado con el desarrollo cultural. Así como hay muchos niños y jóvenes que patean el balón desde temprano, hay quienes quisieran más y mejores parques y otros que aspiran a ser actores de teatro o guionistas, cantantes, bailarines, poetas, pintores, escultores, novelistas, dramaturgos.Quizás, lugares donde se los invite a plantear los problemas de sus barrios y las posibles soluciones, con creatividad, sin olvidar la realidad económica del Estado y preparándolos para trabajar en conjunto para un mismo fin. Hay pocos, sin embargo, sí existen, en algunas áreas de la ciudad dirigentes barriales con liderazgo que están dispuestos a trabajar para mejorar su entorno.Volviendo al primer párrafo, aquello de que el deporte es un elemento de inclusión social, es no solo real, sino también una muestra de que determinadas propuestas pueden tener aceptación y éxito si hay alguna instancia que los escuche, ojalá, no solo cuando se acerca una época electoral. (O)