EFE GranadaActualizado Domingo,
junio
11:53La familia de acogida de una ni�a de siete a�os, sus amigos y sus compa�eros de clase reclaman la vuelta de la peque�a a su rutina y a su "hogar" en Granada, en el que ha vivido durante un a�o y medio y del que sali� para un proceso de adopci�n que ha fracasado, por lo que est� de nuevo en un centro de menores.Tiene siete a�os, una sonrisa dulce, un peluche de apego, unos dibujos favoritos, dotes teatrales, un libro casi a estrenar y una historia demasiado dolorosa para su corta edad que adem�s sigue sumando cap�tulos duros.Luc�a, el nombre ficticio de esta menor, tambi�n tiene una familia de acogida que la extra�a, unos compa�eros de juegos y aula que reclaman su vuelta, y un pueblo -G�jar, en el �rea metropolitana de Granada- que se ha movilizado para exigir su vuelta.Pepe Ferrer y Loli G�mez tienen tres hijos y un nieto y tambi�n son -eran hasta el pasado mayo- padres de acogida. Esta pareja de granadinos obtuvo en mayo de 2023 el dictamen de idoneidad que concede la Junta de Andaluc�a para convertirse en familia de acogida y Luc�a fue la segunda menor que lleg� a su casa."Lleg� en muy mal estado, con terrores nocturnos, con muchos miedos, pero se esforz� como nos esforzamos nosotros para mejorar cada d�a", explica a EFE Loli G�mez, que poco a poco se convirti� en su persona de confianza, en la encargada de calmar sus pesadillas, de dormir a su lado.Lo hac�a en una habitaci�n que conserva sus juguetes y que compart�a con Leonor, la menor de una familia: "Hacemos muchas cosas juntos, vivimos todos cerca y ella se lleva muy bien con mi nieto Adri�n, que es casi de su edad", a�ade Ferrer.De la acogida a la adopci�nCuando la historia con su madre biol�gica se desmoron� por completo, Luc�a encontr� un hogar de acogida en el que mimaron tambi�n sus lazos familiares porque la menor sabe qui�nes son sus padres y su abuela, cuida de sus hermanas peque�as y no necesita otra familia.Por eso, en G�jar viv�a con Pepe y Loli, no con otros padres, y compart�a tiempo con amigos que la ayudaron a aprender a leer, a disfrutar del teatro, a celebrar cumplea�os en los que tambi�n estaban sus hermanas, y a sentirse parte de un grupo.Cuando la madre de Luc�a perdi� en firme su tutela, la Junta comenz� un proceso de adopci�n que sac� de la ecuaci�n a los Ferrer-G�mez, que propusieron cambiar la figura a un acogimiento permanente, una opci�n que deja a la menor en casa, sin estar adoptada, para que cuando cumpla los 18 a�os decida sobre su futuro.Sin embargo, Menores seleccion� para la peque�a un padre adoptivo monoparental de M�laga, un perfil que no se adaptaba a sus necesidades porque a Luc�a le cuesta el apego con hombres."Mostramos nuestras reticencias y explicamos que no encajaba con su perfil, pero tambi�n intentamos que funcionase", recuerda Loli. Un intento que se qued� en eso, por lo que la adopci�n fracas� y la menor volvi� a un centro tutelado, esta vez sin sus hermanas y lejos de la familia de acogida.Un centro de menoresLa Junta ha explicado a EFE que no pueden proporcionar informaci�n espec�fica de ning�n proceso en el que est�n implicados ni�os pero que siempre act�a atendiendo "al inter�s superior del menor".Seg�n esta familia de acogida, la Junta los responsabiliz� de no facilitar el acople de la menor con el padre adoptivo y ahora los "castiga" alejando a la menor de casa, pero tambi�n quit�ndoles la idoneidad que les permiti� acoger a una ni�a a la que ya no ven."Fueron al colegio sin decirnos nada, sin notificar por escrito, y se llevaron a la ni�a cuatro o cinco polic�as con t�cnicas de Menores. Sin poder despedirnos, sin llevarse sus enseres m�s personales. Y no la hemos vuelto a ver, no nos dejan visitarla", lamenta Ferrer.Aunque los Ferrer-G�mez solicitaron medidas cautelares en la Secci�n de Familia, Infancia y Capacidad del Tribunal de Instancia de Granada, plaza 2, no han podido verla ni explicarle que siguen peleando por ella.Tambi�n se han sumado a la lucha con escritos y cartas personalizadas vecinos como Roc�o Fern�ndez Aguilar, la madre de Daniela, otra menor que se convirti� en la mejor amiga de Luc�a y que ahora pide a sus padres que la adopten para poder volver a verla.La familia de acogida y los amigos de Luc�a han pedido que vuelva a la casa en la que "por primera vez" se sinti� querida y a salvo, a un colegio y un pueblo del que ya formaba parte y que siempre ser�n m�s hogar que un centro de menores.









