Durante el verano pasado se hizo público que la empresa Oroberia planteaba buscar oro en la Sierra Norte de Guadalajara a través de tres proyectos que sumaban una superficie de casi 15.000 hectáreas. El rechazo social no se hizo esperar por parte de la comarca. Pero ahora, la misma compañía ha puesto sus ojos en otra zona: los límites del Parque Nacional de Cabañeros, entre las provincias de Toledo y Ciudad Real.
Lo ha hecho mediante la solicitud de dos permisos de investigación denominados ‘Cabrahigos’ y ‘Patagallina’, con sus correspondientes estudios técnicos. Pero en realidad se trata del mismo proyecto. Es una práctica habitual ‘trocear’ estos expedientes debido a que la Ley de Minas establece un mínimo de hectáreas para la explotación de tierras.
La promotora hizo lo mismo con sus anteriores planes. Los proyectos ‘GUA’, ‘DALA’ y ‘JARA’ también respondían a un mismo objetivo. Al dividirlos, su tramitación podía ser más simple y ágil. Pero el Gobierno de Castilla-La Mancha resolvió que, si quería seguir adelante con sus planes mineros, la empresa tenía que presentar un único proyecto.
Dos proyectos, mismo presupuesto, mismas hectáreas
Situación muy similar se ha producido ahora con los nuevos planes de Oroberia: dos proyectos, mismo presupuesto, mismas hectáreas. ‘Cabrahigos’ y ‘Patagallina’ tienen el mismo documento ambiental (un estudio técnico encargado por la empresa para solicitar los permisos) elaborado por GA Ingenieros.










