Desde que nos reunimos alrededor del fuego, surge el milagro del relato, que amplía nuestra experiencia individual y colectiva. Nace así la cultura. Esa historia se convierte en mitología, religión, filosofía, literatura, teatro, cine, ¿videos de TikTok? Desde el principio los relatos han sido piezas que configuran la cosmovisión de una época. En los relatos compartidos hemos buscado sentido comunitario e individual para ordenar al caos de experiencias que es la vida. Cuántos habrán visto en el héroe griego de la Ilíada, Aquiles, la importancia de la gloria por encima de una vida tranquila y duradera, y en su némesis troyana, Héctor, el valor de defender el hogar y honor propios. Cuántos habrán hallado las propias dudas existenciales en las de Hamlet, acerca de si ser (y confrontar el sufrimiento) o no ser (y no vivir). El reconocimiento de nuestra conflictiva identidad latinoamericana, mestizaje entre “civilización” y “barbarie”, en el cuento El Sur de Borges. La revisión de nuestra negación a lo que ocurría en las sombras de la dictadura argentina en la película La Historia Oficial. Los dilemas respecto al atractivo y alienante vínculo humano-máquina en el recorrido del héroe de fin de milenio Neo, de Matrix.