En el deloredismo esbozaron una pequeña sonrisa esta semana. Y no fue por algún movimiento propio, o alguna estrategia mediática exitosa, sino que la misma se generó tras ver la foto de Gabriel Bornoroni con los intendentes radicales en la Casa Rosada. El encuentro del pasado martes arrojó un saldo menor al proyectado inicialmente, donde el entorno del dirigente libertario esperaba una asistencia de un contingente de alrededor de quince jefes comunales. Sin embargo, la realidad del poroteo devolvió una cita menos concurrida y los alcaldes presentes no alcanzaron la decena.

En el plano de la Unión Cívica Radical (UCR) provincial, y en particular dentro del sector alineado con Rodrigo de Loredo, el análisis del cónclave con el ministro del Interior, Diego Santilli, se recibió con alivio. Fuentes del deloredismo señalan que la estrategia de cooptación territorial de la fuerza gobernante a nivel nacional no está logrando los resultados previstos y apuntan contra Soledad Carrizo, a quien le destacan su voluntad de recorrido provincial pero no tanto su capacidad de armado político.

En el deloredismo siguen atentos quiénes son los intendentes radicales que dan el salto, aún más de lo que lo siguen en el Panal. Y desde el mismo búnker expresan su análisis: “Entendemos cuando un intendente se saca una foto con (Manuel) Calvo. De última, ahí sacan algo de plata para los aguinaldos o unas cuadras de asfalto. Pero de la Casa Rosada se vuelven sin un mango, se exponen solo a una foto política, y eso nos cuesta entenderlo, más cuando estamos en etapa de intentar dialogar”, resumen.