Actualizado Domingo,

junio

01:54Se cronifica la sede vacante en Sumar. En la semana en la que se cumplen 100 d�as desde la renuncia p�blica de Yolanda D�az a volver a ser la candidata de la izquierda alternativa a las pr�ximas elecciones generales, ha quedado m�s expuesto que nunca el enorme boquete pol�tico que esto ha dejado en el socio minoritario del Gobierno. Pues Sumar deambula entre la ausencia de liderazgo y el rumbo err�tico en medio de la mayor crisis de credibilidad del Gobierno de coalici�n por culpa de la corrupci�n que asedia al PSOE y la amenaza de un final de legislatura precipitado y tr�gico.Los esc�ndalos de �balos o C�rdan, cuya respuesta fue gestionada por D�az, ya hab�an desnudado hasta qu� punto Sumar tiene su presente y futuro atados a la continuidad de Pedro S�nchez como presidente del Gobierno. Ahora no est� claro si alguien siquiera est� liderando la reacci�n de Sumar a las revelaciones sobre Zapatero y las cloacas de Ferraz. Pero esa l�nea de dependencia con el PSOE se mantiene f�rrea. Lo que pasa es que la falta de exigencia y el seguidismo de S�nchez por parte de Sumar ante actitudes alarmantes est�n comprometiendo los cimientos de un proyecto pol�tico que est� en pleno proceso de construcci�n de su futuro y que busca l�der para abrir un tiempo nuevo.La preocupaci�n empieza a asomar en algunos sectores de Sumar, que vinculan la ausencia de un liderazgo en el espacio con la falta de cintura para manejarse en estos momentos de crisis y para estar a la altura en una situaci�n tan cr�tica. No en vano, se podr�a decir que la izquierda alternativa tiene como principio fundacional la �tolerancia cero� contra la corrupci�n y esto, ante la actitud tan tibia que se est� adoptado con el PSOE, hunde al espacio en graves contradicciones entre lo que hace y lo que se supone que deber�a hacer. Y esto est� dejando, por cierto, una autopista libre por la que corren otras formaciones de izquierdas que s� han elevado el tono y la presi�n, como Podemos o Adelante Andaluc�a.El l�mite que se ha autoimpuesto Sumar para romper con S�nchez y salirse del Gobierno es la existencia de una financiaci�n irregular del partido. Pero el golpe por las actividades privadas de Zapatero y por las revelaciones de las cloacas dirigidas por Santos Cerd�n y Leire D�ez, con sus ramificaciones en Ferraz y la Guardia Civil, est�n poniendo en entredicho el grado de flexibilidad �tica que exhibe Sumar. Tanto es as� que algunos se preguntan si esto no es m�s grave que la financiaci�n irregular.En lo que hay una coincidencia total entre todos los sectores de Sumar es que romper con el PSOE ser�a tanto como precipitar unas elecciones anticipadas y no se quiere aparecer bajo ning�n concepto como culpables de haber abierto la puerta a la llegada de PP y Vox al Gobierno. Este miedo atenaza todos los movimientos de Sumar y explica sus actos.Hace m�s de una semana que el grupo parlamentario de Sumar abord� un debate interno sobre adoptar posiciones m�s duras. Hab�a voces que reclamaban tomar decisiones contundentes, sin embargo, no se lleg� a un consenso entre los diferentes partidos que componen la coalici�n y esto ha provocado que el socio minoritario siga vi�ndose arrastrado por los acontecimientos sin tener claro un plan.La situaci�n se agudiza porque tampoco est� ese l�der que impulse decisiones o que marque una l�nea clara a seguir. Desde que anunciara su renuncia a repetir como candidata, D�az se ha mantenido formalmente como vicepresidenta segunda del Gobierno pero ha dejado de facto de asumir el papel de referente de Sumar. Con todo lo que eso implica. El ministro Pablo Bustinduy ha cogido mucho vuelo en cuestiones que afectan al Gobierno y, en concreto, al objetivo prioritario de abordar el problema de la vivienda. Sucede lo mismo con el ministro Ernest Urtasun, una pieza clave en el contacto con el PSOE.D�az, que ha cortado de manera dr�stica su contacto con los periodistas y que ha limitado su proyecci�n en medios, algo que claramente est� afectando a la respuesta p�blica de Sumar, se ha atrincherado en las cuestiones propias del Ministerio de Trabajo y en los viajes internacionales. El caso Zapatero le cogi� en China y los coletazos del sumario de D�ez en relaci�n con la c�pula de la Guardia Civil le pillan en Portugal.Cuando D�az comunic� que no repetir�a, hace hoy 101 d�as, sucumb�a a la fuerte presi�n interna para que la nueva alianza que nace, y que no se llamar� Sumar, pudiera expresar con otro liderazgo el nuevo tiempo. IU y otros socios de la coalici�n no la quer�an al frente por su desgaste y otros motivos, pero han pasado los meses y se enquista la elecci�n de un candidato. �Se la empuj� afuera sin tener un plan B?Este vac�o de liderazgo se est� convirtiendo en un problema cada d�a m�s grande. Algo de lo que se es bien consciente dentro de Sumar y que reconocen muchos interlocutores. Bien lo est� aprovechando Gabriel Rufi�n y, en menor medida, Irene Montero para lanzarse a por ese espacio y dejarse querer. El contexto tan envenenado por la corrupci�n ha empeorado las cosas, porque no es una motivaci�n para dar pasos al frente.Se habl� de que el pr�ximo l�der pudiera estar elegido para el pasado mes mayo. Ahora se insin�an novedades para antes de las vacaciones verano. Los rumores corren pero no hay certezas. Bustinduy es el favorito, pero el ministro insiste en renunciar a estar en la carrera por ser el candidato. Urtasun, que tambi�n se descartaba hace meses, ha dejado de hacerlo y eso ha llamado la atenci�n. Unai Sordo, l�der de CCOO, vuelve a sonar casi un a�o despu�s. Hay fuentes de Sumar que hacen una lectura pesimista de la situaci�n y admiten que dar con un relevo est� resultando dif�cil. Sumar es, con diferencia, a la candidatura que peor le pueden venir unas elecciones anticipadas.