Ruth del Moral y Patricia Crespo |

Madrid (EFE).- Los vecinos de Lucero, un barrio obrero de Madrid, se han rendido este sábado al papa León XIV, al que han esperado pacientes bajo el sol y al que han agradecido que su primer acto pastoral en España haya sido en un lugar alejado del bullicio del centro y con personas sin hogar.

«Este barrio es muy random, igual ves una rata que al papa», decía Luis, un joven que, acompañado de su extensa familia, contaba a los periodistas cómo los niños, a escasos metros de donde ha estado el pontífice, conviven en el parque con los roedores.

Después de cumplir con la visita de cortesía a los Reyes, León XIV ha dejado el Madrid engalanado y luminoso del centro -escenario de los que serán sus actos más multitudinarios- para conocer la realidad del CEDIA de Cáritas, dedicado a atender a personas sin hogar y exclusión social.

«Nos vendieron un futuro pero por aquí no lo hay, no; solo ruina y disparos. Billetes de 5 pavos enrollados sobre el iphone». Las letras de los «Hijos de la Ruina», el grupo de rap urbano que nació en el distrito de Latina, explican lo que es crecer entre bloques de pisos obreros, donde se levanta el espacio elegido por el papa.