En un pasaje de Amarga Navidad, la última película de Pedro Almodóvar, uno de los personajes dice que cuando un gran artista ya dejó una marca indeleble en su generación, es tiempo de darse algunas pequeñas vacaciones, mirar como el tiempo pasa, no buscar nuevas obras maestras y, alguna vez, disfrutar de la vida.Parecen ser las palabras que en la vida real un artista autoexigente y canónico como Almodóvar puede haber recibido de algún colaborador con buenas intenciones. Cerca de cumplir los 77 años y con una capacidad de trabajo que no ha menguado, el director de Todo Sobre Mi Madre (1999) hace un buen tiempo que entró en el territorio de las vacas sagradas, en el de aquellos que parecen intocables, reciben homenajes, pero que al mismo tiempo no sorprenden con los golpes a la cátedra de antaño.Elsa (Bárbara Lennie) y su amiga Patricia (Vicky Luengo). La anterior gran película de Almodóvar fue Dolor y Gloria (1999), pero ya ahí el motor de la trama era un director de cine con achaques de vejez, un reflejo de su propia vida. Luego vinieron los cortometrajes (La Voz Humana del 2020, Extraña Forma de Vida del 2023) que eran como ensayos de La Habitación de Al Lado (2024), su esperado largometraje en inglés. Fue una agridulce película sobre el derecho a morir, pero no detuvo el tráfico de nada ni se transformó en culto de nadie. En medio, en el 2021, creó Madres Paralelas, quizás lo más cercano al gran Almodóvar de fines del siglo XX y principios del XXI, el de la mencionada Todo Sobre Mi Madre, Hable con Ella (2002) y Volver (2006). El cineasta Raúl (Leonardo Sbaraglia) y su pareja Santi (Quim Gutiérrez) Desde aquellos años, llega a la pantalla almodovariana actual, la actriz madrileña Bárbara Lennie, quien ya había tenido un rol secundario en La Piel Que Habito (2011) y que en Amarga Navidad es Elsa, una muy competente directora de avisos publicitarios con ambiciones de transformarse en realizadora de cine. Elsa, que atraviesa una crisis por la reciente muerte de su madre, no puede estar sin trabajar, como si fuera una droga dura para enfrentar su desaliñada vida sentimental. Tiene dos grandes amigas, Patricia (Vicky Luengo) y Natalia (Milena Smit), de cuyas vidas se alimenta para ir desarrollando el guión que noche y día teclea en su computador.Pero en esta película hay un segundo computador y dos manos más que golpean teclas. Son las de Raúl (Leonardo Sbaraglia), un cineasta de prestigio, de pelo y barba cana, con un pasar bastante envidiable, y que vive junto a su pareja Santi (Quim Gutiérrez). En realidad, el hombre es tan adicto al trabajo como la buena de Elsa, con la diferencia de que Raúl es encarado por una ex colaboradora (Aita Sánchez-Gijón) por utilizar demasiada información sensible de ella y de sus amigas para incluirla en sus historias. El desesperado Raúl lleva cinco años sin dirigir nada y cansado de asistir a homenajes, piensa que todavía puede hacer una gran película más. El método a utilizar serían las historias de sus conocidos, pero usando nombres falsos. Autoficción, como le dicen en literatura.Elsa (Bárbara Lennie) y Natalia (Milena Smit) en una escena de Amarga Navidad. Parece ser el último recurso de los genios ante la súbita falta de creatividad, un amargo pacto con el diablo, donde se pueden perder los amigos, sólo para satisfacer el ego. Amarga Navidad tal vez no sea de las mejores obras de su creador, pero sí una dónde sus carencias y debilidades quedan expuestas para ser carne del chisme, el paper, la tesis o el chiste de cualquier mortal. Es bastante generoso de su parte.NEWSLETTERCultoMiércoles, AMSeries, libros, música y cine que están en boca de todos. La guía pop para entrar con estilo a las conversaciones del momento.Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.
Amarga Navidad: La Autoficción de Pedro Almodóvar - La Tercera
La nueva película del realizador de Todo Sobre Mi Madre examina los límites a los que puede llegar un artista al usar las vidas de sus conocidos para crear sus propias obras.






